Opinión Política

Retos del nuevo presidente y de los ecuatorianos

En pocos días tendremos un nuevo Presidente electo. Recibirá la herencia del Gobierno saliente, que utilizó los recursos del petróleo en sin duda importantes inversiones sociales y en otras, innecesarias, de relumbrón, sin haber hecho prudentes reservas, dejando un enorme déficit y creciente endeudamiento. Hace diez años yo esperaba, ilusionado, de un doctor en economía con profunda conciencia social, un manejo económico que enriqueciese al país.

Quien gane tendrá que enfrentar déficit y endeudamiento. El Proyecto Político del Gobierno saliente se agotó y agotó a los ecuatorianos. ¿Qué alternativas tendrá el nuevo Presidente?: ¿emitir una moneda local y pagar con ella parte de los sueldos de empleados públicos, empobreciéndolos?; ¿aumentar los impuestos, reduciendo la capacidad productiva?; o, ¿seguir endeudándose a tasas de usura? Ninguna de ellas es ni deseable ni viable. Reducir el aparato estatal es difícil, pues la mayor parte es maestros, militares y policías, y podría argüirse que más debe aumentar.

Ha llegado el momento de dejar a un lado las frases grandilocuentes y tomar la alternativa viable de acercarnos al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, en el que trabajé tantos años, para conseguir recursos a cambio de lo que será un duro pero indispensable programa de estabilización, negociándolo para que tenga el menor efecto en el empleo. No lo hizo Venezuela por un equivocado patriotismo machista. No queremos estar como ella. Alberto Dahik sería un excelente puente ante el Fondo y el Banco.

El nuevo Presidente estará en la camisa de fuerza que le ha impuesto el Gobierno saliente. Le hará falta buscar consensos, muchos en el Congreso, donde AP con sus aliados tiene una mayoría frágil, y le será difícil impulsar proyectos impopulares. Gane quien gane, hará falta una alianza patriótica de los dos candidatos finalistas, cada uno representando la mitad de los ecuatorianos, para dar al nuevo Presidente el apoyo y las herramientas que necesitará para sacar adelante al Ecuador.

Los ecuatorianos viviremos tiempos difíciles, purgando la desdichada herencia. Tenemos que prepararnos para ello. Tenemos que evitar sobre todo que siga creciendo el desempleo. No podemos tener más ecuatorianos sufriendo por políticas equivocadas. Un mayor desempleo restaría credibilidad al Presidente nuevo, reducirlo es su gran reto. A falta de recursos estatales, la alternativa es impulsar los sectores productivos, desconfiados después de estos años de enfrentamiento.

En estos años que vienen los ecuatorianos debemos tener en mente que nuestro Ecuador mantiene su potencial agrícola y turístico, minero y petrolero, y que el Presidente va a tener que dar prioridad a desarrollarlo.

El Ecuador ha fortalecido su capital humano, particularmente para la mujer, aumentando la fuerza laboral y por ende la capacidad productiva. El nuevo Gobierno debe motivar a los jóvenes no a competir por el escaso empleo, sino a abrir sus propias empresas y generar empleos. Hará falta simplificar procesos burocráticos y facilitar el acceso al crédito, involucrando a entidades estatales más flexibles que la banca privada.

Obviamente, yo tengo mi preferencia y sé por quien voy a votar, pero esto no es un llamado electoral, es un recordatorio a todos los ecuatorianos que en esta labor de sacar adelante nuestro postrado Ecuador todos estamos juntos, gane quien gane. Tenemos que apoyar con cabeza y corazón al que gane. Nuestro Ecuador y el futuro de nuestros hijos y nietos están en juego.               

1 Comentario

  1. Rodrigo Ramos

    Sr. Martinez Amador:
    Apesar que no coincido con algunas partes de su ana’lisis, debo reconocer su mesura y ponderacio’n, algo que no sucede con la mayori’a de los analistas de este blog.
    Me interesa subrayar algo importante que usted dice: buscar vias de comunicaci’on entre los dos candidatos, el uno ser’a nuestro Presidente. Somos ecuatorianos y vivimos bajo una sola bandera, ‘esta no es una lucha entre enemigos, lo que haga de malo el futuro Presidente nos afectara’ a todos.
    Los problemas macroecono’micos se ira’n arreglando con el ahorro interno resultante de la generacio’n ele’ctrica barata, productividad de la Refineria repontenciada de Esmeraldas, ahorro en tiempo, repuestos y mantenimiento del parque automotriz pu’blico y privado, los nuevos emprendimientos de gente jo’ven que regresa y regresara’ gradua’ndose en las mejores universidades del exterior, que generara’ nuevos empleos.
    Veo que usted como el resto de analistas no cree en la Revoluci’on entrendida por Correa, que ha preparado el camino para que cambiemos nuestra Matriz Productiva y nos lancemos al desarrollo y los beneficios que con ello se consiguen..
    Quienes creemos en la Revolucio’n Ciudadana, sabemos que hay mucho por hacer a pesar que ya se ha hecho mucho, pero el camino esta’ expedito para un futuro claro y prometedor.

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