Opinión Política

El Debate (I)

Me refiero al “DEBATE POLITICO”, esto es, a aquellos actos públicos, en los cuales, los oponentes exponen sus criterios políticos, económicos, sociales, nacionales, internacionales, muy específicos, sobre un determinado tema, sobre una materia determinada, que les han comunicado, con anticipación, para que expongan su criterio y confronten, cada uno, sus puntos de vistas o sus pro o contras, sobre determinada política gubernamental o tendencia ciudadana.

Siempre, bajo la Coordinación de una persona determinada -que es ajena a los debatientes e imparcial- que formula preguntas a cada una de las partes, que sirven para ahondar o esclarecer, lo antes expuesto, -por cada desatiente.

Más allá del conocimiento del tema escogido, por los organizadores, el debatiente, demuestra una extraordinaria agilidad mental, sujeta o términos -en tiempo- muy cortos, según las reglas de juego, de los organizadores, reglas que son muy rígidas, a fin de lograr el objetivo deseado por los organizadores, que no es otro que, la AUDIENCIA, -los que ven el debate (Tv), o lo escuchan (radio)-, que pueden ser de varios miles o millones de personas, conozcan de viva voz, que piensan los candidatos sobre tal tema o temática, o como actuarán, de presentarse tal o cual situación, seria y de mucha importancia nacional e internacional, de llegar a suceder.

Dicho esto, el DEBATE POLITICO, es un arma de doble filo; muy económica, por cuanto en escasos 60 o 90 minutos, se han comunicado los candidatos, por lo medios, con un electorado de millones de personas que, en ocasiones, no se ha decidido aún, (los indecisos), y espera estos interlocutorios, para pronunciarse en las urnas.

Asi, a travez de los debates, han llegado los candidatos a miles o millones de personas, de un país de un estado determinado, en escasos minutos, que de otra manera, les hubiera llevado. mucho tiempo y costado mucho dinero, en hacerlo, por los medios tradicionales de recorridos o mítines, recorriendo grandes distancias o actuando en escenarios que tienen una limitada audiencia.

Constituye un buen ejemplo el DEBATE del señor Trump, con la señora Clinton. Llego (el primero), a mas de 80 millones de personas, dado el interés que representa para una nación tan numerosa (habitantes), como los Estados Unidos, de quien seria de triunfar en las elecciones de Noviembre próximo, el nuevo presidente de la Nación mas grande del mundo.

En el Ecuador, (el debate político), también ha tenido efectos inesperados por la ciudadanía.

Muchos candidatos a la presidencia que tenían prácticamente asegurado el triunfo electoral, perdieron las elecciones como consecuencia de un debate, como fue el caso, del Ing. León Febres Cordero, con el Dr. Rodrigo Borja. Éste, durante el debate, tuvo un ligero gesto, que lo llevo a bajar la vista, sin dirigirle la mirada a su debatiente. Situación aprovechada magistralmente por el Ing. Leon Febres Cordero, quien lo increpo, con la histórica frase de: “Dr. Borja míreme a la cara”. Expresión que sorprendió al Dr. Borja, disminuyendo notablemente, hasta ese momento, su excelente exposición.

El electorado, tanto televisivo como radial, con seguridad cambio su decisión electoral y en las siguientes 72 horas de este encuentro, el Ing. Febres Cordero resulto triunfador en esas elecciones presidenciales.

El Cnel. Lucio Gutierrez, también fue retado a debatir por la televisión, por parte del Ab. Leon Roldós, que, posiblemente, le hubiese dado a este último, el triunfo electoral, pero, el Crnel. Gutierrez, que se encontraba en campaña a lo largo de todas las poblaciones desde Quito hasta Guayaquil, llego con dos horas de retraso, cuando, por supuesto, el Ab. Leon Roldós se había retirado de los escenarios de Ecuavisa. El Cnel. Gutierrez, gano las elecciones para Presidente de la República, gracias a este ardid (justificado), por la demora.

El actual Presidente Correa Delgado, también acepto debatir con los 5 o 6 candidatos a la Presidencia, en un evento organizado por la Camara del Comercio de la ciudad de Guayaquil, presidida por la Ing. Alarcón, en ese entonces.

El tema del debate, tenia por eslogan: “El estado como empresa y el Presidente la República, como su Gerente General”. En los escasos dos minutos de exposición, que tenia cada cual para exponer sus puntos de vista, hábilmente el Ec. Correa increpo a la señora Presidenta de la Camara del Comercio de Guayaquil, indicándole con gran fuerza oratórica, que, “el Estado, es más que una empresa privada ,y que su Presidente, iba mas allá, en su accionar que, un Gerente General”.

El Ec. Correa, se gano los aplausos de la audiencia y del publico televisivo, gracias a este ardid, en este debate, y fue elegido Presidente de la República.

El Ab. Abdalá Bucaram, jamás acepto debatir con sus contrincantes, aduciendo que (éstos), trataban de hacerse conocer, gracias a su gran popularidad. En una sola ocasión, “debatio” con un muñeco de trapo, con quien dialogó, haciéndole él mismo las preguntas y por supuesto, él mismo se las contestaba.

Enl los debates, el señor Trump y la señora Clinton, se están sacando los “cueros al sol”, y están poniendo en la palestra, indebidamente, aspectos que nada tienen que ver, con el pasado político de los debatientes, sino, de asuntos de orden personal, con lo cual, la campaña presidencial norteamericana ha descendido a niveles lamentables, dejando atrás, tocar aspectos de orden nacional e internacional, que los ciudadanos de los EE.UU. y del mundo respectivamente, hubiesen querido escuchar de boca de ambos candidatos, como se manejarían en el futuro, por ejemplo, las relaciones con Cuba, la posición de los Estados Unidos frente a Siria, la recuperación de la Economía Norteamericana, algo alicaída por los estragos, principalmente, de los fenómenos naturales, que desde Catrina (hace una década), hasta la presente fecha, con Matheus, han azotado, la costa este y el centro de los Estados Unidos de Norteamérica, produciéndole grandes perdidas, humanas, de bienes materiales, y sobretodo económicas.

Estaremos a la expectativa, del tercer y ultimo debate, que también será de vital importancia, su contenido, para el electorado norteamericano, cuyas elecciones presidenciales se realizarán en el mes de noviembre del presente año.

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