Opinión Política

Cuando la represión… Tiene cara de mujer

Todo sistema represivo,  se decanta por atropellar y mancillar a los grupos más vulnerables de la sociedad, haciendo gala de su poder contra los más débiles, o las minorías.

Dentro de este enfoque, equivocadamente se considera, – casi en forma generalizada- que las mujeres  integramos uno de esos grupos vulnerables.

Si repasamos la historia, danzan en nuestra mente, historias tan macabras como la de aquellas féminas que en Nueva York ofrendaron sus vidas peleando por su derecho al descanso laboral, la fugaz existencia de la las hermanas Miraval en Sto. Domingo, cuyas vidas fueron miserablemente truncadas en la flor de su existencia, por su inquebrantable lucha por la libertad de pensamiento. La primera dama de los derechos civiles, quien fue a dar con sus huesos blancos y su piel negra a los calabozos, por no ceder su asiento de bus a un blanco. En fin la lista es larga.

Más actual?… Yoani Sánchez Cordero, la bloguera cubana, que en su blog digital Generación manifiesta sentirse  atacada “Por un poder infinitamente superior al mío, que me dobla la edad”…María Corina Machado en su cuenta de Twitter  manifestaba: “Mientras el hampa asesina policías diariamente, 12 funcionarios del SEBIN tienen dos días siguiéndome en Anzoátegui…”.

Más cerca a nuestro entorno?…La Maestra Mery Zamora, en su denuncia contra el Estado Ecuatoriano, presentada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirma:  el Estado viene siendo utilizado, y particularmente su poder, por un grupo político que, irrespeta todo Tratado Internacional de Derechos Humanos, e interpreta la Constitución Nacional como le apetece”. La Legisladora Lourdes Tibán, luego del artero y salvaje atentado sufrido a la salida de su trabajo, manifiesta en su cuenta personal de FB “Correa cobarde, mil veces cobarde, mandaste a la Asamblea a tres garroteras a agredirme físicamente, pero no me amedrentas!!!… Esto me pone más fuerte!!! ”. Poniéndole rostro y nombre al atentado aparentemente anónimo.

La mesa está servida….por un lado la represión, muchas veces secundada por el mismo género, causándonos vergüenza ajena, ante frases: Sí… somos sumisas ante el poder… A lo que yo agregaría… sumisas  por interés…

No es de extrañar estas actitudes, en tiempos pasados ya conocimos a una Sandra Correa, a una Ana Lucía Armijos…y la lista continúa… Dispuestas a llevar al cadalso a sus pares, para congraciarse y degustar las migajas que les brinda el poder.

Por el otro lado… la lucha inclaudicable de mujeres, nada sumisas, ni por interés, ni condición, pero si muy independientes por pensamiento y opinión que no van a ceder ni un ápice, a principios y derechos innatos en el ser humano, que ha significado siglos de ardua y silente labor, para conseguir cierto empoderamiento en esferas de difícil acceso a la mujer.    

Son como la hierba, se trata de reprimir a unas y surgen muchas más, las encontramos en todas partes, en todas las profesiones, en todos los estamentos; pues, nos fue otorgada la mayor responsabilidad dentro de la conservación de la especie y hay que actuar en consecuencia.

Estas mujeres, vinieron al mundo con ideas preclaras, no están dispuestas a ser utilizadas, a servir de teloneras, ni de comodines, ni de maquillaje. Y es justamente la salvaje represión, que lejos de amedrentarlas, gatilla en ellas, sus innatas cualidades de lideresas, que ante la adversidad, toman al toro por los cuernos.   

Esta misoginia, es tan antigua como la humanidad misma, pero fue al alemán Arturo Shopenhauer, quien más certeramente la delineó con la frase «Las mujeres son criaturas de ideas cortas y cabellos largos», con un total desconocimiento del mundo y mente femeninos.

Guadalupe Figueroa Vallejo

Abogada de Consultores Jurídicos Asociados. Licenciada en Ciencias Políticas. Licenciada en Ciencias de la Educación. Ejercicio profesional en el Nivel Medio. Capacitadora empresarial en el área de Legislación Laboral y Políticas Públicas. Estudios en Periodismo y Comunicación Social.

1 Comentario

  1. Avatar
    Patricio Triviño Yulán

    Sobre el caso Tibán, me parece demasiada coincidencia que alguien haya estado filmando todo lo que le sucedió a esta pobre mujer, desde una posición estratégica, para después divulgarlo por las redes sociales como el acto que se desafortunadamente se ha dado a conocer. Creo que efectivamente hubo algunos, aparte de las que llevaron a cabo el ataque, allá en las «alturas del poder» que mentalizaron y llevaron a efecto esta cobarde agresión, son expertos en marketing y conocen perfectamente la manera de «quebrar» a alguien, comenzando por su dignidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *