Comentario

Mujeres esto recién comienza

Nuevamente se acerca el día de la mujer. Hace un año escribí en esta columna sobre lo que el feminismo significaba para mí. Sobre lo que ser mujer implica hoy en mi país.

Durante este año han ocurrido algunas manifestaciones que hablan del feminismo en el siglo XXI. Malala, una luchadora por el derecho de las mujeres a recibir educación, con tan solo 16 años ganó el premio Nobel de la Paz. La actriz Lupita Nyongo, ganadora del Oscar a mejor actriz de reparto por su rol en una película en la que la mujer es esclava y utilizada, dio un discurso sobre la belleza de la mujer negra que nos conmovió a todas las mujeres del mundo. La actriz Emma Watson, embajadora de buena voluntad de la ONU, dio un discurso sobre la campaña heforshe (el por ella) en el que invitó a hombres y mujeres a ser feministas. Esta última despertó una campaña en contra defendiendo los valores “religiosos”. Algunos todavía piensan que la mejor opción es atrincherarse, concentrarse en lo que nos diferencia, más que en lo que nos une.

Empiezo por Malala, una adolescente que se ha convertido en un icono mundial de la libertad e igualdad de la mujer, después de que los talibanes intentaron asesinarla por defender los derechos de niñas, que como ella ansiaban recibir una educación. Su voz ahora suena más fuerte que nunca, sus atacantes no consiguieron su cometido http://www.abc.es/internacional/20141010/abci-perfil-malala-nobel-201410101111.html .

Ella representa a muchas niñas que no pueden estudiar en su país, en su región y probablemente en mi país y región. Niñas, adolescentes y mujeres que hacen las labores de la casa y “atienden” a los varones de su familia. Niñas y mujeres que no pueden contradecir la autoridad del varón por injusta que esta sea y que deben esperar el permiso de esos varones para educarse e ilustrarse. Pero Malala no está sola, otras mujeres como Kakenya Ntaiya de la tribu Masai, quien exigió la libertad para educarse a su padre y a los hombres de su comunidad, http://www.ted.com/talks/kakenya_ntaiya_a_girl_who_demanded_school Shabana Basij-Rasikh quien reclama que permitan educarse a las mujeres afganas. Ella explica que sus padres creían en la educación, que estuvieron dispuestos a todo tipo de riesgo con tal de que sus hijas vayan a la escuela, aunque tuvieran que disfrazarse de hombres http://www.ted.com/talks/shabana_basij_rasikh_dare_to_educate_afghan_girls . Lo que más me ha conmovido de estas mujeres provenientes de sociedades totalitarias, que someten a las mujeres y coartan su libertad, es que no han usado métodos violentos para lograr la transformación. Todas han evitado hacer daño a sus familias, han tratado de pedir permiso a su comunidad y se han esforzado por convencerlos poco a poco , con métodos persuasivos y, sorpresivamente, los resultados son espectaculares. Luego de terminar la universidad en Estados Unidos, Kakanya volvió a su comunidad para devolver el favor y levantó una escuela para niñas.

Lupita Nyongo, hija de inmigrantes kenianos y formada en la escuela de actuación de la Universidad de Yale es un vivo ejemplo de las posibilidades que tiene una mujer perteneciente a un grupo minoritario cuando recibe educación. En su discurso sobre la belleza de la mujer negra https://www.youtube.com/watch?v=ZPCkfARH2eE me vi a mí misma, adolescente con algo de sobrepeso, rogando a Dios por ser tan linda como las más lindas de mi entorno. Ella narra en su discurso lo importante que fue para Lupita adolescente, desdichada por el color de su piel, ver a una hermosa modelo afro y descubrir que ella misma podía ser “hermosa”. Lupita sabe muy bien lo que una mujer destacada puede hacer por otras, sabe lo importante que es su rol como modelo para niñas y adolescentes que probablemente experimentan acoso o discriminación, cuya autoestima ha sido gravemente lesionada. Un caso similar encontré en la pakistaní Khalida Brohi http://www.ted.com/talks/shabana_basij_rasikh_dare_to_educate_afghan_girls mujer impresionada con los “asesinatos por honor” que las familias cometen para evitar la vergüenza de dos personas que se aman, y con su amor desafían las reglas de matrimonios convenidos, inició una campaña para empoderar a las mujeres. Ella está consciente de que es un ejemplo para sus hermanas y para las chicas y mujeres de su comunidad.

Emma Watson es una joven actriz, que pudiendo dedicarse a disfrutar del excitante mundo de las estrellas, ha decidido ser embajadora de las mujeres del mundo a través de la campaña #heforshe (el por ella) https://www.youtube.com/watch?v=Q0Dg226G2Z8 con la intención de conseguir el apoyo tangible de hombres de todo el mundo. Esta campaña quiere rescatar el significado de la palabra feminismo como la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres. Ella, al igual que otras voceras del feminismo mundial como Sheryl Sandberg , empresaria norteamericana http://www.ted.com/talks/sheryl_sandberg_so_we_leaned_in_now_what se preguntan por qué una mujer con liderazgo personal debe ser vista como parecida a los hombres “bossy” (mandona). Se preguntan por qué por cada dólar que gana por hora un hombre en Estados Unidos (el país de la igualdad) una mujer gana 77 centavos, una mujer negra 64 centavos y una mujer latina 55 centavos. Ellas están conscientes de que el liderazgo de las mujeres les haría mucho bien a los países. La actriz, en su famoso discurso, invita a los hombres a unirse y a jugar un rol fundamental. Muchas chicas que vencieron la discriminación en Pakistán, Afganistán o en países africanos dicen que solo lo lograron porque sus padres (papás) creyeron en ellas y las apoyaron. Dicen que el rol del hombre es primordial.

Emma se pregunta por qué una actriz tan joven como ella es vocera de esta causa. Dice, ¿ SI NO YO, QUIÉN, SI NO AHORA, CUÁNDO? Entonces me pregunté por qué yo escribo sobre este tema nuevamente. Por qué escribo siempre en redes sobre el feminismo y sobre la necesidad de dar más espacios a la mujer. Por qué me llama tanto la atención que en mi país muchas chicas sean privadas de educación porque sus hermanos la necesitan más, o son maltratadas por querer rebelarse de su rol de servir a los varones de su familia. Por qué cuando dan a luz en los hospitales, enfermeras y médicos las tratan con dureza, por qué las mujeres en posiciones ejecutivas nos quedamos calladas cuando los hombres hacen bromas machistas, y finalmente por qué aceptamos que nos paguen menos que a los hombres por hacer el mismo trabajo. Porque al igual que otras mujeres en posición de liderazgo debo usar mi voz que es más fuerte, así como lo acaba de hacer la ganadora del Oscar 2015 Patricia Arquette en sus palabras de agradecimiento, https://www.youtube.com/watch?v=L-EmDy3w1X8 o cómo lo han hecho cienastas como la documentalista Lauren Greenfield en la campaña de Always, “Como una niña” https://www.youtube.com/watch?v=XjJQBjWYDTs. Hoy solo me he referido en esta columna a mujeres abusadas, privadas de la libertad de elegir, sometidas por hombres en todo el mundo. Pero en una siguiente entrega debo prestar atención a las mujeres y niñas de la sociedad de consumo que acaban deprimidas o con anorexia por sobreexigirse, que son objeto de altas exigencias de belleza y eficiencia, que viven presionadas por proveer en sus hogares y hacer bien su rol de madres, mujeres que creen (creemos) que eligen, pero permiten (permitimos) que otros elijan por ellas (nosotras).

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