Creo, muy sinceramente, que todo cuanto tiene que ver con la profunda esencia de nuestra existencia, y por la grotesca y perversa actitud de todo aquel que lucra, que fraudulentamente se aprovecha, que miente, que engaña, y manipula la fe de otros, aquel, engrosa la lista de los infames en contra de Dios, y vivirá y morirá condenado a sufrir sus propias consecuencias.

Prácticamente ya nada está oculto en la vida de quienes han venido direccionando malévolamente las raíces de nuestra fe, a su antojo y morbosa voluntad. No es menos cierto que lo que hasta hace pocas décadas atrás, creímos era la fuente de verdad y fuente de una gran riqueza espiritual, la hayan convertido hasta ahora precisamente en una bazofia espiritual que duele, que avergüenza y que denigra al ser humano por el simple hecho de evocar y venerar constantemente la presencia de un Ser Salvador que conduzca a plenitud nuestras vidas, por un camino hacia una vida eterna, que es lo que todos queremos y esperamos que así sea.

En una entrega anterior escribí sobre el mismo tema, titulando dicho artículo: LA DANZA DE LAS SOTANAS. Se pudo entrever en dicho artículo sobre los gravísimos actos de corrupción desde el Vaticano, y la constante lucha por obtener cada vez más espacios de poder eclesial por parte de grises y estúpidos protagonistas a fin de continuar dominando y manipulando la fe de gran parte de creyentes en nuestro planeta.

Paolo Gabriele, es un ex mayordomo del Papa, persona de cuyo perfil sicológico se dice que siempre fue un hombre reservado, casi tímido, que tenía acceso a las habitaciones más privadas en el Palacio Apostólico del Vaticano, Pero ¿qué pudo motivar el mayordomo del Papa para traicionar al hombre que confiaba en él, y luego ser acusado formalmente por los magistrados del Vaticano por posesión ilegal de documentos secretos..? Y porque ahí se manejan y se clasifican ciertos documentos como “secretos”…. Porque..?

Tomado textualmente de fuente noticiosa Reuters:

¿Fue el dinero…? , se dice que probablemente no. Gianluigi Nuzzi, el periodista italiano que reveló algunos de los documentos filtrados imputaban actos de corrupción en el Vaticano y el conflicto interno sobre el papel del banco del Vaticano, se niega a revelar sus fuentes, pero insiste en que no dio el dinero a ellos.

Nuzzi, un respetado periodista con un buen historial, cuyo libro “Su Santidad” contiene algunas de las acusaciones, dice que aquellos que le dieron los documentos eran personas devotas “genuinamente preocupados por la Iglesia Católica” que querían denunciar la corrupción.

En efecto, como en cualquier buena película de misterio, la pregunta en la mente de muchas personas es: ¿Cuál fue el motivo?

Muchos comentaristas especularon que Gabriele podría haber sido un peón dentro de una más grande lucha interna de poder, convirtiéndose en un “chivo expiatorio”, como consecuencia de “complot y conspiración” por parte quienes luchan constantemente por esos espacios de poder.

Algunos comentaristas han dicho que la maquiavélica maquinación que ha salido a la luz recientemente, son parte de una campaña de reciprocidad de barro arrojada por los aliados y enemigos del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarsicio Bertone.

“Esto no es sólo una pérdida de los documentos que se pueden definir como una traición”, escribió el historiador de la Iglesia Alberto Melloni en el diario Corriere della Sera, diciendo que era parte de una lucha de poder entre los cardenales de la Curia y de la administración central del Vaticano.

“Esta es una estrategia de la tensión, una orgía de venganzas y vendettas de suscripción preferente

que se salió del control de los que pensaban que podía organizar”, dijo Melloni.

Otro historiador de la Iglesia, Vittorio Messori, que escribió libros con Benedicto XVI antes de ser elegido Papa en el 2005, dijo a La Stampa: “La curia siempre ha sido un nido de víboras”

Ante estos aberrantes hechos, cada vez más evidentes, cada vez más perversos, cada vez mas infames, cada vez más sucios e hipócritas, que laceran la fe y el respeto a Dios y a nuestros principios como creyentes, hechos que imputan culpabilidad absoluta a TODOS los sectores religiosos, pues además sabemos con absoluta certeza que estos hechos no son solamente exclusividad de la Iglesia católica. Entonces no queda más que manejar nuestra espiritualidad de forma distinta, con conexión directa hacia EL, y dejar en manos de Dios el perdón o la sentencia para aquel nido de víboras que se hace mención y para todos aquellos que consideran un lucrativo negocio el manipular nuestra fe, utilizando a Dios como el más grande pretexto para consolidar sus asquerosas intenciones y enriquecer aún mas sus cuentas bancarias.

¡OJALA, Y DIOS SE APIADE DE NOSOTROS!!!!!!