El próximo 24 de mayo celebramos un año más de la Batalla del Pichincha. Desde los primeros años de estudios se nos viene diciendo que es el día de la “independencia” del Ecuador, legado hecho por quienes nos ayudaron, viniendo de fuera como el mismo Bolívar, Sucre, Flores, entre otros, junto con nuestros compatriotas criollos, mezclados con españoles e indígenas, a todos ellos podemos llamar “Padres de la Patria”.

¿Desde esa fecha se podrá decir que nace el Ecuador? ¿Desde esa fecha se podrá decir que Ecuador es libre y soberano? ¿Que tenemos un proyecto de unidad nacional que nos motiva e inspira a ser felices en el sitio donde vivimos y por eso lo cuidamos y nos esforzamos por sacarlo adelante? ¿CUÁL MISMO ES LE LEGADO DE LOS PADRES DE LA PATRIA? ¿DE ESTE PEDACITO DE TIERRA QUE LLAMOS ECUADOR, MITAD DEL MUNDO, CENTRO DE CONVERGENCIA DE CULTURAS Y TRADICIONES?

No hay duda que mucho entendemos independencia como LIBERTAD. Entonces se podría decir que el verdadero legado de los Padres de la Patria es la libertad. Por eso, PARA TI JOVEN, esa fecha debe ser una ocasión para la acción de gracias, para la reflexión, no de bonitos discursos, cursis y teóricos sobre lo que hicieron los guerreros de la gesta del 24 de mayo, cuya valentía nadie duda, sino sobre el FIN DE LA LIBERTAD DE UN PUBELO, de una nación que aglutina a 14 millones de personas que hoy se siente beneficiado de esa conquista, nuestra independencia. ¿SOMOS CAPACES DE VIVIR SIN DEPENDER DE NADA NI DE NADIE? En caso contrario, ya que la necesidad que tenemos de los demás como personas para crecer y como pueblos en un mundo globalizado, nos invita a tener cautela en la respuesta, requiere, querido joven, que tengas claro ¿POR QUÉ ESTUDIAS Y PARA QUÉ?

Estudiamos no porque nos obligan o es una mera necesidad, sino porque es el medio propicio para despertar nuestras ansias de ser, de ser personas a plenitud, de ser libres para ejercer nuestras facultades y talentos que tenemos que desarrollar, para así colaborar en la construcción de una sana convivencia, para ser, saber y saber hacer aquello que nos permita desarrollar como personas y como nación. Hoy más que nunca lo que le falta a nuestro país es un proyecto nación que aglutine a todos y todas sin autoritarismo, sin hipocresías que reflejan intereses mezquinos. LIBERTAD, entonces no es hacer lo que a mí me da la gana, sino elegir y preferir todo aquello que me permita amar, crecer y desarrollar como individuo y sociedad. Por algo se pregunta a los novios si vienen libremente, por algo se te pregunta qué carrera

quieres seguir, por algo escogieron tus padres el centro educativo en el que estás, en todo momento se te dio y se te pide una opción, la misma que tiene que ser ponderada y evaluada en su justa dimensión, que solo se ve cuando vives sin prejuicios ni programaciones estereotipadas, sino cuando practicas el amor, la justicia y la verdad, entonces somos libres, entonces agradecemos la oportunidad que nos dieron los Padres de la Patria. FELIZ 24 DE MAYO, pero tengamos cuidado de las programaciones de la mente y del espíritu que nos impiden ejercer nuestra legado de libertad. Veamos un relato de una persona verdaderamente libre:

Estaba el filósofo Diógenes, comiendo plácidamente lenteja, cuando vino el filósofo Aristipo, que vivía cómodamente a base de adular al rey y le dijo: si aprendieras a adular al Rey, no tendría que comer esa basura de lenteja. A lo que le respondió Diógenes: “si hubieras tú aprendido a comer lentejas no tendrías que adular al rey”.