All Seeing Eye [Explored]

La era de Correa se caracteriza por eso de reinaugúra todo. Antes de él todo era oscuridad en el desierto. Ahora, con este flamante Mesías, todo empieza de nuevo, y para eso es importante la SENPLADES. Fácil es echar la culpa a la vaca de lo malo del pasado, pero siendo ya cinco años de su propio gobierno es hora de darle nueva envoltura a las eternas promesas de siempre, aquellas que venimos oyendo desde la fundación de la República.

Sé que escribir sobre este tema no es delicioso ni refrescante. No es tomarse una fría Coca Cola. Se trata de líquidos espesos que me recuerdan al aceite de ricino. Perdón a los lectores que no tienen su hígado ya dañado como el mío, pero finalmente escribo para desahogarme de esas angustias que causan en mí aquello de saber que hay gente inteligente que se instala en el estado burocrático para asumir el papel de Iluminates.

Estos ilustres señores constituyen ya la nueva nobleza del siglo 21, y están sacando sus narices y aparecen como divos para exhibir su poder y su gloria, cuando al parecer el Presidente está utilizando estos manantiales del saber para adecuarles a su campaña electoral permanente y vitalicia. Revisemos un poco.

Guillermo Longo, que debe ser el nombre en criollo de Guillaume Long, emerge como el nuevo gurú de la educación ecuatoriana, y desde su altísimo rango de agente 007 de la CEAACES (Consejo de Evaluación, Acreditación, y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior) nos avisa que la CONEA (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), que estaba y aun sigue encargada de este mismo asunto con menos pompa y presupuesto, ha terminado su tarea de cerrar universidades, reclasificarlas, y etcétera de etcéteras. Borrón y cuenta nueva y ahora el plan es más completo. ¡Todo será nuevamente revaluado! Lo anterior no era sino un paso previo, nos afirma. Ahora no solo recalificarán las categorías de las universidades, sino que redefinirán las categorías mismas, los indicadores, la metodología y todo lo que se ponga por delante durante este delirio de grandeza que los Ph.D que se han trepado a engendrar en la cima del mismo Chimborazo. Incluso ya se escucha de que los profesionales de la medicina serán revaluados para ver si sus cartoncitos que les acredita como tales asegura que vivamos al nivel del primer mundo. Todo será revaluado, menos por supuesto el Ph.D que ellos lo llevan encima en virtud del cual ahora son los amos absolutos del futuro ecuatoriano.

Aparecen por ahí otros Ilumintates Sempladinos encumbrados a la sombra del gobernante más grande de todos los tiempos, aquel que nos enlaza los sábados. Lo que comienza a captarse es que estos seres sobrenaturales se van tomado espacios de poder propio. Van más allá del simple poder político. Son el estado mismo. Ahí aparece el ya famoso René Ramírez que no conquistaría ni un voto en las urnas, o Fander Falconí que sin sentir asco ni vergüenza, afirma que el “Plan Estado a tu Lado”, es el más importante plan que se haya trazado en el mundo (textual). Este plan ambicioso y arrogante anuncia que necesita de un Correa reelegido hasta el 2.022, fecha en la que según un costoso cronograma (me refiero a la elaboración del mismo), quedarán homologadas todas las necesidades básicas insatisfechas, determinadas por ellos, de todos los cantones y rincones de la Patria. De cumplirse esta pretensión y teoría, ningún municipio o autoridad seccional, podrá construir siquiera una vereda sin antes ajustarse al “Plan Estado a tu lado”.

Cinco años han pasado y muchos millones de petrodólares han alimentado a este nuevo tiburón burocrático que ahora ya muestra no solo la aleta, sino la inmensidad de sus fauces. Mi recomendación práctica al Presidente es que recicle a estos personajes y los haga desfilar por distintos ministerios para que despierten ante las realidades cotidianas a las que deben enfrentarse los secretarios de estado convertidos tan solo en caretas, mientras lo que antes se llamaban kikuyos, aquella yerba mala que se reproduce devorando a la buena, ahora emergen como Iluminates con una toga bordada al estilo de la camisa adefesiosa de quien sabemos.

¡Qué lindo es empezar de cero! ¡Pero qué feo y traicionero es dar la espalda a quienes a ellos los formaron! ¿No son producto acaso estos Iluminates de la mala calidad de educación que ellos heredaron? ¿Acaso se educaron por generación espontánea? A nombre de los viejos de esta generación a la que me pertenezco y que formó a esta nueva nobleza, debo pedir disculpas y advertir que están alimentando la prepotencia intelectual de un Presidente que está formando cuervos con toga y que no saben de ninguna otra manera de llevar dinero a su casa sino elaborando reglamentos, PowerPoint y petulancia.