Repasemos la historia verdadera de ese gran genio: el general Eloy Alfaro D. Luego caminaremos ciertos hechos acontecidos durante este desgobierno y nos situaremos en la perspectiva que el mundo tiene de nosotros hoy en día.

Calendario Histórico: La Revolución Liberal de 1895

“El 5 de junio de 1864 en el sitio Colorado, cerca de Montecristi, Manabí, fue el inicio efectivo de la empresa revolucionaria que lideró Eloy Alfaro Delgado, con una singular apoteosis en igual fecha de 1895, hace 107 años.

‘El caso de la venta de la bandera nacional entre noviembre y diciembre de 1894, que involucró directamente a José María Plácido Caamaño, a espaldas del primer mandatario, robusteció la reacción popular que ayudó a los liberales a la consecución de sus propósitos reivindicadores.’

‘Guayas levantaba la bandera revolucionaria con el heroico Pedro J. Montero, el Tigre de Bulubulu, quien encabezó un nuevo episodio que también aseguró la victoria Alfarista.’ Por eso el general Eloy Alfaro D., amaba a Guayaquil.

‘El 4 de junio del memorable año, el pueblo de Guayaquil en medio de algunos enfrentamientos se tomó los cuarteles y logró la renuncia del gobernador Rafael Pólit, ante una Junta de Notables. El 5 de junio de 1895 mediante comicios público se proclamó jefe supremo a Eloy Alfaro y se le pidió venir al país, pues se encontraba en Centroamérica. En el vapor Pentaur llegó Eloy Alfaro a Guayaquil, para enseguida integrar su gabinete e impartir órdenes sobre la preparación del ejército.’

‘Propuestas de paz del caudillo fueron desoídas. Sin otra alternativa, abrió campaña y marchó a Quito, adonde entró el 4 de septiembre de ese año.´

‘La libertad de conciencia’, … la atención prioritaria a la mujer y otras reformas testimonian que puso las bases del Ecuador moderno.’”

Hoy con vergüenza vemos cómo, un grupo agrio y demente de retrasados comunistoides avivados, desdibujan la imagen del Gran Luchador para disminuir la decisiva intervención de los guayasenses.

Otro hecho: El Gobierno ecuatoriano pidió a la embajadora de Estados Unidos, Heather Hodges, que abandone en el menor tiempo posible el país, a la vez que se la declaró persona no grata.

La decisión gubernamental fue una respuesta al cable diplomático secreto ¡ROBADO! que obtuvo el portal Wikileaks.

El canciller Ricardo Patiño informó que, en una reunión mantenida el pasado lunes, Hodges ni explicó ni aclaró las versiones expuestas por dichos cables difundidos por el diario El País de España bajo el título ‘La corrupción policial en Ecuador es generalizada’.

Los documentos indican que, en el 2009, Hodges envió a su gobierno un documento clasificado que describe la participación de Hurtado (Jaime Hurtado Vaca) en actos de corrupción.

Esto hizo caer las relaciones entre los dos países al nivel más bajo, que hasta hoy no está totalmente subsanada, sin tomar en cuenta que ese país es el principal socio comercial del Ecuador.

No obstante, ahora en el caso de la “Valija Extraordinaria”, taqueada con 40 kilos de cocaína; que el mismo Canciller dijo (posteriormente) que lo informó el Jueves, 09 de febrero de 2012 porque se enteró que la Policía Italiana lo denunciaría el día siguiente.

El canciller Ricardo Patiño informó el jueves que las autoridades italianas comunicaron haber hallado 40 kilos de cocaína en la valija diplomática de Ecuador, aunque señaló que la droga fue introducida en otro país.

“Recibimos una llamada el 18 de enero de nuestra misión en Italia diciéndonos que al verificar por parte de la policía italiana (o sea que no se informó al público por varios días de este protervo suceso) el contenido de la valija encontraron en ocho de las diez cajas que contenían jarrones, droga en un total aproximado de 40 kilogramos”, dijo Patiño en rueda de prensa.

Evidentemente, alguien por acción u omisión permitió que esto suceda en Ecuador. Y que se debió contar con una o varias personas que “sin prolijidad” entregarían el alijo en Milán.

Hoy ya se culpa a la prensa por prender la luz de la información y permitir que la población del Ecuador pueda ver las ratas.

Yo pido que se nombre una Comisión.