La Conmemoración de los 100 Años de la Muerte de DON ELOY, se ha convertido para quienes gobiernan con el proyecto del Socialismo del Siglo XXI, una inspiración para promover lo que será la reelección del Presidente Correa por 4 años más. Los terribles hechos ocurridos en Quito no deberían ser utilizados como herramientas publicitarias que manipulen la figura de DON ELOY pretendiendo incluso en forma vergonzosa cambiar las páginas de la historia como si estas fueran las de una poesía de tinte erótico.

Los actos que evocan el magnicidio se seguirán repitiendo durante todo este año y tienen como propósito trascendental crear un símil entre lo que fue la REVOLUCIÓN ALFARISTA con la que hoy equivocadamente llaman REVOLUCIÓN CIUDADANA. Hay mucha distancia entre los 2 acontecimientos no sólo en el tiempo sino también en sus efectos. El primero significó transformaciones en lo educativo, religioso, agrícola, vial, etc., mientras que el segundo si bien hay que reconocer cambios, busca el control absoluto del Estado incluyendo la Libertad de Expresión e información libre y veraz.

En otro aspecto, la espada de DON ELOY así como la de Montero, piezas que se encontraban en el Museo Municipal de Guayaquil y robadas por desadaptados que fungían de revolucionarios, fueron devueltas luego de 27 años al Presidente Correa, quien manifiesto que dichas armas permanecerán en el Museo de Ciudad Alfaro en Montecristi, en razón de que el delito ha prescrito. La afirmación del Presidente constituye una perla, ya que a su criterio el tiempo extingue la propiedad de quien fue el legítimo dueño del objeto robado y exime de culpa a los autores, tanto así que los raptores hoy ocupan cargos en su gobierno.

Ningún país ahorra sangre cuando se trata de defender su honor de nación civilizada, si aun hay justicia en el Ecuador, la historia será la única que recogerá el fallo severo de la opinión OLMEDO ALFARO

ME ASESINARÁN, PERO MI SANGRE LES AHOGARÁ Y CIMENTARÁ LA IDEA LIBERAL E. ALFARO