Porque según versión de la Sra. Ministra de patrimonio, vocera del Señor Presidente (hoy se lo escuché a él en su informe sabatino 14-1-12)“Eloy Alfaro no fue asesinado por el pueblo quiteño sino por “las oligarquias” azuzadas a través de su mayor instrumento que fueron en ese momento, los medios de comunicación”…¿?(solo falta-corruptos-)

¡Qué absurdo! ¡Si! Porque marchar contra la historia es un absurdo. Y sobre la muerte de Alfaro-un sacrilegio-

¡Señor Presidente!. No deje que profanen la memoria de este hombre legendario. Menos aún, ponerlo en la picota de la vindicta pública, recogiendo firmas: quién sabe cuántos lo harán, como lo que vimos en las tomas de recibimiento que le dieron al Presidente Iraní-(hombres del pueblo” como Ud. llama a un solo sector de los habitantes), ovacionándole y con banderitas en mano, muy sonrientes; creo, sin siquiera saber quien era ese hombre(¿?)

Esa recolección de firmas no va cambiar la historia. ¡Fue el pueblo quiteño! Y el pueblo de una nación son sus habitantes con sus diferencias sociales y políticas…

Por un tiempo vivió mi familia en Quito entre 1940 y a casi a 3 décadas, todavía vivían entre la vergüenza y el regocijo del “arrastre de Alfaro”.

Yo una niña de apenas 10 años, oía a un hombre que nos llevaba el pan diariamente, que se jactaba, ante las iras de mi madre, de haber sido uno de los que lo iba apedreando hasta El Ejido”.

E iba yo, con mi madre a ver el lugar donde-estos desgraciados- así decía ella, liberal radical como era, quemaron los restos de Alfaro.

Y de las beatas, ni qué decir, cuando se santiguaban primero para hablar de “ese demonío”

Años más tarde entré a estudiar, al “Manuel Cañizares” uno de los normales, creados por Alfaro, donde recibí una educación, totalmente, de respeto a los derechos humanos, entre ellos a la libertad de tener su propio pensamiento, religión, ideología política, etc., con el convencimiento real de que, gracias a Alfaro, las mujeres ecuatorianas incursionaban ya en la vida del País y por lo que, cada maestra hecha en el Normal, juramos trabajar por la patria respetando, sobre todo, la libertad.

Y coincidencias de la vida, como estudiante, algunos 28 de enero me designaron, para declamar el poema “El grito” de Aurora Estrada y Ayala en El Ejido de Quito, ante grupos de estudiantes universitarios, y de Colegios

Aquí algunas Estrofa de ese poema reacio y tierno “El grito”:

…Es que en su vida de lucha / Alfaro fue demócratico. / Soñaba en la igualadad / libertadora de esclavos… …Vencedor en cien combates, / como un héroe sobrehumano / en Jaramijó tornóse / el Capitan legendario… / I este caudillo del pueblo, / como Jefe del estado…/ creó leyes amparadoras / de los hombres del trabajo. / …de la cultura y el Arte / fue el impulsador magnánimo… / Lo reconocen los pueblos / centro y sur americanos, / donde hay estatuas y bronces / que son sus mejores lauros… / Norteamerica lo admira / como apóstol democrático, como adalid del progreso / y patriota ciudadano… / / El niño de Montecristi, / el rebelde sobrehumano, / cambió el curso de la Historia / roturando nuevos campos…

Y en cuanto al “arrastre de Alfaro”, me remito a Pareja Diezcanseco en “La hoguera bárbara” que la leímos en familia, como solíamos hacer.

Alguna vez lo comentábamos con uno de sus herederos-Gerónimo Avilés Alfaro en nuestras tertulias en “La Maporita” de Olón, quien nos hizo entrega de un busto de Alfaro, pequeño y dorado y él nos recomendara leer a Peralta. Aquí un fragmento escrito por Peralta en “Alfaro y sus victimarios”

“1912… La tarde del veintiocho de enero esconde su vergüenza entre las sombras. Los quiteños estaban acostumbrados a toda suerte de conmociones naturales y políticas…

Reunida en corrillos, en las esquinas, en las pulperías, pasando la noticia de ventana a ventana, la gente comentaba:

-Dicen que le llevaban en alto completamente desnudo.

-dicen que le cortaron las partes vergonzosas y se tiraban entre la chusma como pelotas.

-Amarrados con sogas dizque le arrastraron desde el panóptico hasta El Ejido, llenitos de puñaladas, los ojos vaciados y los sesos por donde quiera, pobrecito.

-El kerosene no ha alcanzado a quemar todo el cuerpo. Los perros se han encargado de comer la carne chamuscada…

¡Horror!

¡Señor Presidente! Una nueva acta de acomodo a sus visos políticos de ahora, no va a cambiar la realidad de la inmolación de Eloy Alfaro, del pro-hombre que cambió el curso de la historia ecuatoriana…!