La falta de seguridad es el principal problema que enfrentamos y tiene a todos preocupados y atemorizados. La “estrategia de causar incertidumbre” del presidente es traicionar a la patria ya que los problemas del país son provocados por él a propósito para causar caos. Hoy palpamos los resultados: inversiones alejadas, falta de empleo, pobreza y delincuencia. Pero no hay rectificaciones.

Ha dicho ser partidario de la “destrucción creativa”, o sea crear caos y destruir la economía. Visitó la Penitenciaría del Litoral, se dirigió a los delincuentes, asaltantes y asesinos, y les dijo que por culpa de asambleístas opositores están cumpliendo penas largas. El presidente que incita al odio y a la violencia, con palabras imprudentes, no es apto para manejar el país, gobernar nuestra nación, ni es merecedor de nuestra confianza. Esta actitud repetitiva demuestra falta de madurez, carencia de inteligencia emocional, déficit en salud mental.

Muchos escriben cartas suplicándole que tome medidas inmediatas contra la delincuencia pero nos pide que nos dejemos asaltar. Quiere consultar al pueblo porque no desea solucionar el problema, causado por su política de considerar a los delincuentes víctimas de la sociedad, sino que quiere militarizar el país bajo una figura de emergencia nacional permanente para reprimir más a quienes protesten o se opongan a él. Quiere meter sus manos en las Cortes supuestamente “para bien del pueblo ecuatoriano”, pero con estos antecedentes no se puede confiar en él. Tenemos que cambiar el sistema de justicia independientemente, sin quebrantar la constitución, sin intervención del que quiere apoderarse de ella.

Su mensaje de odio y división debilita y nos hace retroceder como pueblo. Contrasta con el mensaje de Obama en EE.UU., de unidad, que hace fuerte a su nación. Obama llama héroe a Daniel Hernández por salvar a Gabrielle Giffords en el tiroteo en Tucson y agradece a quienes ayudaron a capturar al asesino. Indica que no serán pasivos ante la violencia pero que lo que no pueden hacer es usar esta tragedia como una ocasión más para poner uno contra otro e inculca a sus ciudadanos a usar esta ocasión para escucharse uno a otro más atentamente y recordar todas las formas como su esperanza y sus sueños están unidos.