¿Habrá alguna excepción dentro de la Ley de Tránsito, que proscriba a los vigilantes no aplicarla en casos como en el que a continuación procederé a detallar?
El día jueves 12 de agosto del presente año, el recién posesionado directorio del Guayaquil Tenis Club, en adelante (GTC), y la distinguida comisión especializada, brindaron una de las mejores fiestas de los últimos años, por no decir décadas. Muy bien organizada en todo ámbito: quien diga lo contrario o es ciego o está mintiendo. Difusión a los socios apropiada mediante todos los recursos al alcance; distribución eficiente del espacio físico (incluso parte de la cancha de fútbol fue utilizada), sólo palabras mayores para los decoradores; fuegos pirotécnicos propios de un fin de año; reclutamiento de personal especializado sin improvisaciones; comida exquisita y bebidas de todo tipo, en especial aquellas provenientes de las tierras escocesas: aguas cuyo roce con las piedras de río le dan su toque de distinción, y que, además, parecían inagotables; adecuación de varios ambientes para jóvenes, adultos, mayores adultos; contratación de los mejores conjuntos de música del medio local; ni siquiera se les pasó por alto el tema de las baterías sanitarias para satisfacer la enorme demanda (Nada de Ensayos sobre la Ceguera). ¡APLAUSOS!
Para el presente artículo de OPINIÓN (que no es de información objetiva, pues eso no corresponde al género de una columna de opinión subjetiva), pongo bastante énfasis en esto: mi argumentación pretende partir de un anclaje justificado o de una premisa veraz: prima facie, la ley debe ser igual para todos.
Me centraré en el operativo de la Comisión de Tránsito del Guayas, en adelante (CTG). No confundir con el GTC. La CTG fue convocada, seguramente (y que los aplausos alcancen también a esta maniobra del directorio), para ordenar el enorme flujo de vehículos que accedieron a las instalaciones o a los alrededores del Anexo de Samborondón del GTC.
Además de regular el tránsito para que éste sea fluido, ¿no debieron los agentes de tránsito, con potestad y competencia, aplicar la ley en su totalidad, en virtud de la “regla secundaria de adjudicación” distintiva de todo ordenamiento jurídico? Y con esto vuelvo a la pregunta inicial: ¿que algún notable jurista de los tan eruditos que concurrieron a la fiesta, conteste si cualquier circunstancia puede constituir una excepción a la ley?
¿Puede ser la eficiencia, esto es, el permitir la rápida salida de los carros, ante tanta aglomeración a los alrededores del Anexo, una causal de excepción para la aplicación de la ley? Al parecer sí, por lo menos a los que son como uno (frase de cajón de hace 200 años en Europa, INSISTO), porque fue claro que cualquier otro tipo de control fue obviado. No obstante, si las razones de eficiencia pesaron más que las jurídicas, ¿por qué no se realizaron los respectivos controles más adelante, por ejemplo a la altura del Village o de Riocentro, o de los otros tantos lugares de siempre? Estos comercios que ofrecen cosas que uno ni se imagina que pudiera necesitar, persuadido por la abrumadora y cansina publicidad violatoria del derecho a la intimidad: porque si vos no tenés un plasma para ver el mundial de fútbol, insinúan, sos un pelotudo!!!
¿Por qué la CTG no se comportó igual que en casi todos los fines de semana, y más aún, en la madrugada de un feriado largo? Curiosamente, no llenaron o atestaron la Av. Samborondón con esa especie de tachos de basura color naranja y blanco, ni pusieron los siempre inoficiosos conos: ¿por qué, es que acaso no salieron conductores bebidos en cantidades impermisibles? Dejémonos de romanticismos y seamos realistas, seguro que sí.
Entiéndaseme bien, lo pido, mis elogios y aplausos al GTC son sinceros. Normalmente hago uso de los excelentes servicios del club, y me pareció la mejor fiesta de las allí organizadas. Tampoco reprocho a los hipotéticos conductores que se encontraban en un estado no apropiado para manejar. Yo soy un convencido liberal igualitario y demócrata genuinamente radical. Por ello sostengo, siguiendo la tesis kelseniana, que las normas jurídicas (principios o reglas) no van dirigidas a los ciudadanos sino a los operadores jurídicos. En el presente caso a los vigilantes de tránsito que violaron su deber institucional NUEVAMENTE, ¿hasta cuándo lo harán? La anomia no es una excepción sino, más bien, la regla general de estos nuestros países del tercer mundo. No se engañen por la frase “países en VÍAS de desarrollo.”

Entonces, mi pregunta es: la excepción de la aplicación de la ley (absurda inversión de premisas jurídicas), es decir, la aplicación en sí, ¿de qué dependió? O sea, los agentes no suelen aplicarla, pero la aplican en virtud de la influencia de qué circunstancias.
Hay que tomar en cuenta que la corrupción (en este caso, el cumplimiento eventual del deber de la CTG) es de doble vía.
Si alguien puede hacer un resumen más entendible a los de escasa cultura, que terminamos siendo siempre la mayoría de los que accedemos a esta página web.
Ya me imagino a los personajes con mas dosis del escoces de lo que permite la ley, normalmente cuando hay una fiesta, graduacion de colegios etc habilmente se parquean en lugares estrategicos estos senores uniformados a realizar su agosto.
En el caso antes mencionado hubieran realizado su agosto y el resto de meses con sus citaciones.Asi es la vida mis queridos conciudadanos.
La Ley no es para Todos.
No es novedad ver estos tipos de abusos por parte de la opulencia que con una llamada y una amenaza pueden hacer lo que a ellos les parece, pues es parte del círculo democrático de la nobleza . Aquí valdría decir que ?el sabido vive del cojudo y el cojudo de su trabajo? y que la ley no es de todos .
Es lamentable que la falta de moral, convicción , respeto así mismo, no nos permita hacer patria y actuemos como simples cachifas que están al servicio de la opulencia , pero así funciona esto y mientras no tengamos los pantalones bien puesto para que cada individuo desde su rincón haga respetar las leyes y den ideas no vamos ha llegar a la tan anhelada y pronunciada ?justicia?
En resumen, la Comisión de Tránsito del Guayas sólo ayudo al flujo del tráfico vehicular después de la fiesta del Guayaquil Tenis Club (de los vehículos de los socios) y, en busca de agilitar ese flujo no realizó los controles de alcoholemia a los socios que en virtud del gran agasajo se alcoholizaron como animales.
Una pregunta, cuantos socios tiene el Guayaquil Tenis Club?
Cuantos de esos socios tienen vehiculos propios?
Cuantos de los socios participantes de la fiesta se alcoholizaron al punto de violentar la norma jurídica correspondiente?
Cuantos de los socios detallados en la pregunta anterior tomaron los volantes de sus vehículos?
Cuantos vehículos entraron y salieron de las instalaciones y exteriores del Guayaquil Tenis Club (anexo Samborondon)?
Se imaginan el caos vehicular que se hubiera producido en Samborondon de controlar todos los vehículos?
Porque si iban a realizar controles de alcoholemia, según el sentido del título de este artículo deberían habérselos realizados a todos los choferes de todos los vehiculos de todos los socios que salieron de la madre de todas las fiestas?
Pues realmente no me parece muy lógico, en todo caso eso es sólo lo que yo pienso. Me parece que hay temas bastantes más importantes en el país, como la evidente desigualdad que existe entre la libertad de expresión presidencial y la ciudadana, que el control de la borrachera de una fiesta de pitucos. En esta tierrita hay muchos más casos que demuestran desigualdad ante la ley de ciudadanos que, según vocifera la poética constitución montecristeña, deberíamos ser iguales.
La importancia de unas necesidades no resta la importancia de otras; el incumplimiento de unas normas no es menos importante que el incumplimiento de otras.
La indolencia por la sistématica violanción a las normas \"de poca monta\" va haciendo que, poco a poco, se acepte las faltas que vos citas, como las que se hacen en contra de las libertades individuales y hasta colectivas.
O buscamos que se cumplan todas o mantenemos dobles estándares morales.
Concuerdo con Irene y no puedo felicitar al autor porque este es el tipico ejemplo de un guayaquieño (me imagino que lo es) dándole de comer a quienes nos detestan por algo que pasa en todas las fiestas de clubes que he asistido en Quito y la misma situación se ha dado y hasta con graves consecuencias, con la excepción de que nunca ha salido un quiteño a protestar como el autor de este infortunado artículo
Algunas vez, hace unos años, escribí un artículo sobre el \"uso\" de la Policía Nacional por parte de los empresarios de espectáculos que, en esa ocasión, tenían al servicio suyo y de su artista (Julio Iglesias) caravana y resguardo policiales. Esto fue en Quito.
Yo soy de Ambato, y esos abusos se ven por parte de las élites sociales, políticas y económicas en TODO el país. No es un mal de Guayaquil ni de Quito, sino que es una tara sistémica, una falta de conciencia cívica y una pérdida del verdadero significado de lo público (en su más amplio sentido).
Ahora, yendo con el asunto de las normas, y ya que Luis citó a Kelsen, debo recordar también que, si bien es cierto que en la cúspide de la pirámide jurídica está la Constitución, la base de aquélla está constituída por la normativa jurídica básica. Asimilando, el cumplimiento de la norma máxima se basa asimismo en el cumplimento de las normas básicas: ordenanzas, decretos y otras. Vuelvo: si no cumplimos con las pequeñas, ¿con qué cara demandamos el cumplimiento de las grandes?
Un par de observaciones finales; en todos los aspectos de la vida existen cosas mas y cosas menos importantes, todo depende del fin ulterior que se quiere conseguir... No creo que sea necesario que de ejemplos.
Por otro lado, el problema no es que se haya utilizado a la CTG para ordenar el tráfico a la salida de una mega fiesta, el problema es que la CTG no está cumpliendo con su trabajo desde hace aproximadamente 20 o más años!!!
Tampoco creo que es necesario citar ni a Kelsen ni a nadie, a excepción del personaje de David Reinoso de oficial de la CTG (Buitrón) para denunciar este mal.
La CTG se encuentra desde hace años sumida en la corrupción y en el abandono y nadie ha hecho nada realmente positivo por ella, ni siquiera nosotros los Guayaquileños, salvo defenderla estúpidamente de una desapareción totalmente necesaria (en virtud de la ausencia de un verdadero plan de reingenieria institucional).
Si quieren realmente averiguar que está ocurriendo, vayan a ver la Bolera que se está construyendo en Samborondón, averiguen de quien es y cuanto cuesta y, como dicen aca en Quito... Como asiffff????
http://www.facebook.com/#!/group.php?gid=135374263173538&ref=mf
YO TAMBIÉN DETESTO A LA COMISIÓN DE TRANSITO.... pero ese no es el punto: el punto es el aprovechamiento de las instancias publicas para fines particulares por parte de quienes deberian dar el ejemplo.....
Unas preguntas: ¿la CTG es nueva?, ¿es sólo Antón el responsable?, ¿cuántos \"patricios\" guayacos han estado al frente de esta institución?, ¿cuántos de sus dirigentes han hecho algo real por cambiarla?, ¿la han podido cambiar o se han aprovechado de sus falencias para beneficio de sí mismos y de su familia?
¡No echen la culpa a la CTG, por favor! Son ustedes, los \"patricios\" guayaquileños los que han hecho de la CTG lo que es, ¿o se olvidan que es otra de sus \"instituciones\" muy distintivas de \"su\" ciudad, que también es mía a pesar de que mi padre es cañarejo y mi madre fue de Vinces.