Señor Presidente, insisto en este problema ético por el que están pasando los pacientes y los médicos. Es importante tener claro que del Poder Ejecutivo nació este problema de violación de confidencialidad y por ende lo lógico es que del Poder Ejecutivo salga la solución a este problema. Recordemos a Shakespeare: El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.

Estoy de acuerdo con san Agustín cuando decía que una ley injusta no es una ley para nada entonces, como diferenciamos una ley justa con injusta? Una ley justa es hecha por el hombre que cuadra con la ley moral y una ley injusta es una que no esta en armonía con la ley moral. Para ponerlo en palabras de Santo Tomás de Aquino una ley injusta es una ley humana que no está enraizada en la ley eterna y natural. Cualquier ley que eleve la personalidad humana es justa, cualquier ley que degrade la personalidad humana es injusta. Lo que siempre se quiere evitar, para tener un país en calma es que la sociedad tenga que recurrir a medidas legales por sentirse ofendida y perjudicada o a algún tipo de desorden social como huelgas, paralización o marchas no violentas.

Repito “Cada vez que un médico receta ciertos medicamentos a un paciente, el doctor debe llenar un formulario revelando el nombre del paciente, el número de cédula, etc. e indicar la medicina que está recetando al INSTITUTO NACIONAL DE HIGIENE Y MEDICINA TROPICAL “LEOPOLDO IZQUIETA PEREZ”, institución pública que utiliza el Recetario Para Medicamentos Psicotrópicos.” Los doctores se convierten en una especie de cisternas agrietadas, que no retienen el agua ni la confidencialidad. Como decía Carlos Julio Monroy: Todos los que asisten impasibles a la injusticia son culpables.

Hay gente que esta dispuesta a morir por sus ideales y así de importante es la confidencial entre doctor y paciente. Lo cual usted conoce ya que también ha sido paciente. De cuba nadie ha contado sobre sus problemas de salud con su rodilla o con lo que fuere que haya tenido y me parece muy sensato de ese país actuar así. Lo cual no puedo decir del mío lamentablemente.

Cuando podremos decir en el Ecuador: Más grande que las montañas es tu justicia y tus sentencias son como el océano inmenso.