Economía

Riesgo País

Es necesario aclarar ciertos conceptos para que los ciudadanos ecuatorianos estén conscientes de la repercusión en sus vidas de las decisiones económicas gubernamentales.

Cuando una persona se acerca a un banco para solicitar un crédito, es razonable esperar que el banco analice la situación económica del potencial cliente y si el cliente tiene historial, es razonable que el banco chequee este historial en la Central de Riesgos y si el cliente no ha pagado sus deudas o se rehúsa a pagarlas tendrá una calificación “E” y no conseguirá que le otorguen préstamos. El mismo gobierno ecuatoriano exige que sus altos funcionarios no tengan deudas impagas.

Lo mismo ocurre a nivel internacional. Todos los estados que hayan emitido bonos (deuda) tienen una calificación que es utilizada por los inversionistas para decidir si comprar o vender estos bonos libremente en los mercados de valores.

Compañías tales como Standard & Poor´s, Fitch, Moody´s, Dunn Bradstreet, son calificadoras de riesgo que emiten sus análisis a sus clientes, que pueden ser instituciones, como los fondos de inversión, las compañías de seguros, los bancos de inversión, o privados.

Los inversionistas pueden tener aversión al riesgo y buscar inversiones seguras que les darán rendimientos bajos pero con alto porcentaje de probabilidades de recibir el interés prometido y su capital. También hay inversionistas que aman el riesgo en espera de una rentabilidad alta pero que conlleva el peligro de no recibir pago y perder el capital.

El riesgo “país” mide el riesgo de no pagar o ponerse en mora que presentan los bonos de un estado en comparación con los bonos de Tesorería de EE.UU., tomado como patrón porque el riesgo en estos bonos es muy pequeño o inexistente.

No hay nada de arbitrario ni perverso en que las calificadoras de riesgo rebajen la calificación de la deuda ecuatoriana cuando escuchan de las más altas fuentes del gobierno ecuatoriano que si no hay dinero suficiente para cumplir las ofertas de campaña tomarán los recursos asignados para el pago de la deuda y que declararán una moratoria unilateralmente. Más aún si ésto ya está reflejado en el precio de los bonos globales 2030 que cayeron la semana pasada a $67 con un rendimiento del 15,664%, indicando que existen más vendedores que compradores en el mercado libre.

¿Recuerdan quienes ofrecían los más altos intereses en 1998? Los bancos que luego quebraron. El rendimiento de 15,664% es alto porque una inversión en bonos globales 2030 es de riesgo alto. Esto es lo que las calificadoras de riesgo están indicando. No hay chantaje. Si un inversionista quiere, invierte en esos bonos y si no quiere nadie lo obliga a hacerlo.

Rebajar nuestra calificación de riesgo “país” en las circunstancias actuales es tan chantaje como sería chantaje calificar con “E” a las personas que no cumplen con sus compromisos y obligaciones en el país. Así es cómo funciona el crédito, nos guste o no nos guste.

La táctica de la imposición, de la prepotencia, del insulto o de la pelea no es la mejor. Es preferible negociar, puesto que todos los ecuatorianos vamos a perder con una política de confrontación. El rendimiento de 15,664% es la tasa de interés en el capital y se pondrá más caro y sufrirán los empresarios, los empleadores, luego los empleados que perderán sus empleos si las empresas quiebran y los desempleados actuales que no tendrán la oportunidad de conseguir empleo en un país sin inversiones.

Por supuesto, no soy el único que pide al Gobierno que tenga cautela en sus declaraciones. Pero si después de tantas peticiones de no hacer declaraciones anticipadamente que pueden repercutir negativamente en la imagen del país y por lo tanto causar más degradaciones de nuestra deuda, el Gobierno insiste en hacerlo, debemos recordar que en las bolsas de valores se puede vender valores aún sin tenerlos. Esto se asemejaría a la actitud del gobierno de Lucio Gutiérrez que indicaba que iba a recomprar la deuda, de tal manera que los precios de los bonos subieron. Pero ahora al revés. Se anuncia que no se va a pagar la deuda y los precios de los bonos bajan. El resultado es el mismo en el sentido que se puede estar favoreciendo a algunos especuladores, más aún si tienen información privilegiada.

Artículo escrito el 29 de Enero del 2007

Carlos Sagnay de la Bastida

@carlossagnay - Abanderado San José La Salle Master en Ciencias MBA Strathclyde University Graduate Business School Gran Bretaña Dipl.CIM, Ex Candidato Presidencia Ecuador 2009

2 Comentarios

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