Como muchos ciudadanos, me he enterado de los resultados del informe preparado por la auto denominada “Comisión de la Verdad”; era algo previsible, una simple y vil herramienta de hostigamiento y persecución a los políticos de oposición, (léase militantes o ex militantes del P.S.C.), a quienes saben, que de manera democrática en las urnas, no le hacen ni le harán sombra, porque han sabido ganarse, en base a esforzado trabajo y cumplimiento de lo ofrecido, el reconocimiento público, nacional e internacional.

Verifiqué en la página web de los redactores del Informe, y me encontré con la “agradable” sorpresa, que el funcionamiento de dicha Comisión, hasta el 15 de diciembre del 2009, le costó al País, (dinero de nuestros bolsillos), la módica cantidad un millón ochocientos mil dólares, valores con los cuales se pudieron haber construido aproximadamente 30 escuelas o más de una docena de colegios para que niños y jóvenes de escasos recursos se eduquen, así mismo, dicho gasto se pudo invertir en 45 parques recreativos o para pagar cerca de 6.000 sueldos promedio a ecuatorianos sin trabajo; estas son los asuntos que se deben explicar a la ciudadanía, y no otra cosa.

Si los resultados de las investigaciones realizadas hubieran sido veraces, téngalo por seguro, que la gente aplaudiría o al menos justificaría los millonarios costos de la ejecución de dicha fiscalización, sin embargo, el sesgo político y la intención de desprestigiar a figuras públicas como lo es el Alcalde de nuestra ciudad, es notoria y de por sí, despreciable e ignominiosa.

Quien acusa al abogado Nebot, miembro activo de los tristemente recordados A.V.C., mencionaba en entrevista televisiva, que el ex Gobernador del Guayas, estuvo presente en su proceso de investigación, ya que según él, “pudo identificar sus zapatos y pantalones”, sin embargo, de lo manifestado por el denunciante, como por arte de magia el informe de los comisionados, ya habla que el actual burgomaestre presenció la tortura del otrora conocido extremista; este tipo de “incongruencias”, por no llamarlas de otra manera, son el estilo de redacción de ese mamotreto, por lo cual, creo que el sabor que nos deja dicho encargo de los señores comisionados o “comisionistas”, es que una vez más, han atentado con nuestros bolsillos, con el único afán, al puro estilo presidencialista, de difamar, escudándose en una ilegal inmunidad que les fuera otorgada por los nuevos esbirros del poder.

Estimados lectores, quizás sea un poco duro en mis expresiones, pero detesto la falsa y doble moral de los actuales gobernantes, estas no son las maneras de pretender neutralizar a un contendor, hasta para eso hay que demostrar algo de decencia; quizás sea cansino pero insisto, debemos poner un freno, las actitudes despóticas contra nuestra ciudad y representantes cada vez se harán más arteras, si no condenamos dichas acciones, si no levantamos juntos nuestra voz de protesta, la bola de estiércol que estamos permitiendo se desarrolle, llegará al momento que nos sofocará; debemos reaccionar, pero YA, cada vez el tiempo se nos hace más estrecho, y el poder que asume la tiranía se ensancha, no permitamos que la “Comisión de la Verdad”, sigan siendo la “Con misión” para Mentir.