(cc) por Presidencia de la Republica de Ecuador - Flickr

Siempre que se habla de libertad, aquí o en cualquier parte del mundo, se piensa en las luchas, porque la libertad de los pueblos, siempre fue el final o resultado de una epopeya de lucha, derrotas y triunfo.

¡Triunfo! porque la libertad, derecho inalienable de los pueblos y los hombres, es el triunfo de ideas libertarias.

El 24 de Mayo, fecha de independencia de nuestra Patria Ecuador que en 1822 se llamaba Reino de Quito, fue el final de una guerra de independencia que vio la luz dos años antes en Guayaquil-el 9 de octubre de 1820-

Justo, como dicen los historiadores, uno de ellos: Sergio Núñez; “fue la Junta de Gobierno de Guayaquil quien emprendió originalmente la campaña de independencia del país quiteño, futura república del Ecuador”

Y fue en el Pichincha, donde se llevó a cabo el enfrentamiento final del ejército libertario comandado por Antonio José de Sucre y como abanderado Abdón Calderón, contra el ejército realista que defendía a la corona española. _Y en esa apoteósica lucha salió triunfador el ejército patriota, conformado como dice el mismo historiador, “por la mayor parte de sus combatientes que fueron originarios de la antigua provincia de Guayaquil” y “fue la costa quien aportó con la mayor cuota de sangre en la independencia, quiteña” y fue la bandera celeste y blanco de Guayaquil, la que ondeó en el Pichincha- Por eso dice el mismo historiador Núñez, “entre los libertadores y triunfadores de Pichincha debía figurar como mentor político el Doctor José Joaquín de Olmedo” igual que Simón Bolívar-

Toda una realidad histórica, que no se puede cambiar, ni borrar.

Y lo tangible de esa realidad fue la derrota hispana, el triunfo de nuestras huestes y la firma del acta de la Independencia del Reino de Quito-hoy Ecuador-

¡Que después llegó Bolívar a Quito y lo proclamaron libertador. Es otra verdad, él no luchó en Pichincha, pero se lo merecía, venía libertando tanto pueblo desde el norte y aún le faltaba seguir al sur.

Mas, la libertad, como derecho de estado constitucional, no se hizo realidad del todo porque, entonces, Bolívar que venía de sus luchas en Carabobo, Boyacá y Bombona, independizando Nueva Granada tenía una sola obsesión –La Gran Colombia-, e hizo todo por anexar nuestro suelo con Venezuela y Colombia. Tuvo como rival a San Martín que también deseaba anexarnos al Sur, y en esa lucha política triunfó Bolívar para unirnos con los países del Norte y formar la Gran Colombia, bajo un solo gobierno.

Hasta 1830, en que separados de la Gran Colombia fuimos al fin, República, con derechos inalienables de estado libre, a vivir nuestra propia constitución, con nuestras propias leyes, propia economía, propia política, y nuestra propia libertad.

Por estas razones, ¡Ecuatorianos! tened presente para hoy y siempre, que el esfuerzo libertario de nuestros héroes y la sangre vertida por ellos en Pichincha, no nos haga inclinar la cerviz, ante quienes obsesionados, en pleno siglo XXI, quieran quitarle a nuestra Patria, su libre albedrío.

¡Mantengámonos firmes por nuestras libertades! ¡Con honor y dignidad!