Veamos cómo el gobierno ha aportado para que se acreciente el sentido de “beneficio” en relación con el “costo” de operar de un delincuente.

Julio 4 de 2008, se dio uno de los mensajes: indulto de las personas que transportan pequeñas cantidades de sustancias psicotrópicas o estupefacientes; las denominas MULAS. Luego, subirse a 654 dólares el monto del “hurto”. Despenalizar el giro de cheques sin fondos y así podemos seguir…

Hay que tener en cuenta el efecto simbiótico dentro del problema de la criminalidad. Los “socios” se alimentan uno a otro en una orgía de parasitismo mutuo.

¿Existe una relación simbiótica entre la delincuencia y su control? ¿Acaso se está utilizando el incremento de la delincuencia y por ello el control de armas como herramientas en un intento de ejercer un mayor control sobre la población?

Cuando revisamos las estadísticas del control de armas contra la delincuencia, los números no cuadran. Los malhechores no usan permisos de armas, pero se les garantiza su integridad al quitarle a un ciudadano la capacidad y su derecho para defenderse de la agresión de un criminal; claro, piensan, también se le quitará al elector su capacidad para resistir cualquier mala acción del gobierno.

Gente desarmada, guardianes desarmados… envalentonan a los criminales. Les reduce el “costo” de entrar en el negocio y abre el campo de la transgresión a más participantes. Las estadísticas - no percepciones - demuestran esto. No obstante, el control de armas continúa. ¿Por qué? ¿Y qué hay detrás de ello? ¿Por qué inspirar a la creciente violencia, anulándoles el riesgo de una legítima defensa?

En el Siglo pasado el socialismo “científico” consideraba que la criminalidad era un fenómeno social por problemas económicos y la llamada “escuela socialista” se lo atribuyó directamente al capitalismo; ya vemos en que se basan los famosos revolucionarios del Siglo XXI.

Bajo ese concepto robar lo que tiene otro merece una ovación. Un maleante tiene el derecho hasta de jactarse… Son los nuevos Robín Hood.

La delincuencia realmente es causada por un concepto equivocado, no por la pobreza. La mayoría de los delincuentes no son personas decentes que “roban una gallina para alimentar a su familia”. Son depravados que buscan costosas drogas; alcohol o simplemente vagos perezosos que quieren un televisor, pero no quieren trabajar.

Recalco: La mayoría de los criminales son codiciosos, perezosos, egoístas… Es molesto en estos tiempos del reinado de la amoralidad llamarlos así; sin embargo, ellos necesitan escucharlo. Porque eso es lo que son. No son víctimas de nada ni de nadie, son sinvergüenzas mal acostumbrados.

Hay alternativas punitivas de hacer esto: Más cárceles. El modelo con el mejor resultado es la recién inaugurada prisión noruega Halden Fengsel. Tomó diez años en construirse y costó el equivalente a 252 millones de dólares y podrá alojar 252 presos -fácil cálculo, si se la construye honestamente, un millón de dólares por preso.

Por supuesto que es, denominada por la revista Time, la prisión más humana del mundo. Ahí si se ha tomado en cuenta el término REHABILITACIÓN y el resultado se constata por el muy bajo porcentaje de presos que regresan a prisión. Empero, pocos delincuentes creen que alguna vez serán capturados.

La mejor alternativa - hasta lograr cambios estructurales sociales y de familia - son aumentar el riesgo “profesional” para los criminales. Los facinerosos temen ser invalidados o muertos. El riesgo de ser resistidos, haría que menos personas se sientan atraídos a delinquir, la delincuencia bajaría, y se convertiría en una preocupación menor. El método más fácil de lograr esto sería simplemente permitir que la gente tenga capacidad de defenderse; que se restituya la facultad de portar armas a la guardianía, pasando previamente, tal cual lo efectuaba el Ejercito, una prueba técnica y sicológica.

Hay medidas inmediatas que se pueden y deben tomar. La más importante: CERO TOLERANCIA -SEA QUIEN SEA O HIJITO DE QUIEN SEA. ¿Motos son los medios más usados? Prohibición total de que más de una persona transite en ella. Que afectará a inocentes, sí, pero estos tendrán que colaborar y entender. ¿El licor? Volver corresponsable al que expendió más allá de lo debido. Horarios “zanahoria”.

Los estudios sociales efectuados demuestran que una familia estructurada es indispensable. ¡Llevemos a cabo una campaña de formación familiar dentro de un matrimonio!

El horario de trabajo, etc. tendrá que ser materia de otra entrega.