(cc) por Carlo [aka Granchius] - Flickr

Tuve el agrado de ir con mi familia a ver la película “Furia de Titanes”, que trataba sobre Mitología Griega y en especial sobre cuando el pueblo se rebela ante los dioses del Olimpo, y estos tratan de castigar a los mismos, por pretender desconocer sus poderes y su supremacía ante ellos.

Me agradó el filme, porque más allá de remontarme a mis años colegiales de estudio de literatura con el recordado licenciado Passailaigue en las aulas del Cristóbal Colón, me dio una esperanza, aunque sea basada en mitos y leyendas, de que el pueblo debe rebelarse cuando se considera desprotegido de quienes son los llamados a defendernos, o de los que al menos deben tratar de llevarnos a una mejora en nuestra calidad de vida, manejando eficaz y eficientemente nuestros recursos.

Perseo era el héroe de esta historia, y es quien junto a un grupo de humanos, aunque éste era un semidiós, al ser Hijo Zeus, defiende Argos del monstruo marino Kraken, creado por su tío Hades, Rey del Inframundo quien quería en ofrenda la vida de Andrómeda, hija de los reyes de Argos.

Para poder cumplir con ese cometido, Perseo y sus soldados tuvieron que librar muchas batallas, en las cuales poco a poco se iba minando el reducido grupo, hasta sólo quedar vivo Perseo, pero este, ante el amor a Andrómeda, y su deseo de ver libre de la “tiranía” de los dioses a Argos, continúo en la batalla, hasta que con ayuda de la cabeza de la “Medusa”, pudo vencer al Kraken, que fuera liberado sólo con el objeto de destruir la ciudad que acogió a Perseo.

La historia de Argos creo que se está repitiendo en nuestro País, en donde en vez de gobernantes humanos, tenemos reyes o reyezuelos que se creen dioses, y que creen que el futuro de sus “súbditos”, están dados por el pié con el cual se levantaron ese día, o por la cantidad de lisonjas que le fueron ofrecidas por sus “obras”.

Es sumamente peligroso llegar a eso, debemos poner un freno a estas situaciones de abusos, o los límites que están dados por la misma Constitución, serán nuevamente violados por los que detentan el poder, y cada vez nos quedaremos más encerrados en el espacio que ellos mismos nos delimitarán; sigo creyendo que los consensos son factibles y necesarios, pero mientras este desgobierno no de señales que su intención es la de mejorar en beneficio de los más necesitados, tendremos que estar alertas, porque lo que se viene puede ser aún peor.

Perseo luchó por la libertad de Argos, aunque sabía que estaba batallando ante los dioses y tenía todas las de perder, pero tenía la firme convicción de que lo iba a lograr; preparémonos para exigir cambios y rectificaciones favorables para el desarrollo del Ecuador, y en caso de no cumplirse nuestros anhelos, utilicemos en conjunto las armas que la Carta Magna nos ampara y más que todo queridos lectores, convirtámonos en PERSEOS, y unidos con la misma convicción de que derrotaremos a nuestro “Kraken”, combatamos hasta convertir en piedra, a todos quienes su único motivo de existencia es despezar nuestra Patria, a nombre de una falsa revolución Socialista del Siglo XXI.