Haber enjuiciado a Emilio Palacio por haber dicho un par de verdades que ocurren actualmente en el país me parece un poco ilógico, por el hecho de ser un civil no con tanto poder como el presidente Rafael Correa, condenar a un periodista a la pena máxima al usar unas palabras con doble sentido para que la sociedad ecuatoriana “pilas” razone un poco de las realidades del país por medio de una lectura entre líneas y de una redacción un poco “sutil” de Palacio.

Seguramente desde que Camilo Samán formó parte de la “Revolución Ciudadana”, sus niveles de poder aumentaron al tener apoyo del hombro de Rafael Correa.

Nuestro presidente al pretender siempre tener la verdad absoluta y las únicas soluciones a los problemas, puede moldear a las autoridades y a las personas como él desee. Así mismo puede ceder sus libertades a Samán de hacer lo que quiera y demandar a Emilio por decir lo que todos los días “los duros” de la política pueden hacer. Tantas veces Correa se pasó de listo al usar sus frases ahora tan conocidas como “matón de barrio” o “gordita horrorosa” y ningún un juez movió ni un solo dedo ante tales insultos. Mientras como Emilio Palacio usó su libertad de expresión, quizás no adecuadamente, pero siguiendo las locuciones y ejemplos de nuestro Presidente de la República, lo quieren encerrar 3 años en la cárcel, y no solo eso, sino también aventarle más cargos de supuestos daños y etc, etc.

Qué disparate cuando se habla de los derechos de ciertas personas pero cuando ni el presidente puede seguir las reglas como son y luego se excusa tontamente.

Realmente espero que si deciden hacer caer a uno, entonces que caigan todos, porque de ese modo sería como abrir la tapa de una olla llena de grillos. Deberían ser equitativos, como “la libertad ya es de todos” entonces debería ser también “la justicia ya es de todos” no solo para los afectados hombres poderosos de Alianza país.

Seamos un poco realistas.