Comenté como conclusión de mi entrega pasada, “QUE EL ECUADOR QUE TODOS QUEREMOS, ESTÁ JUSTO EN NUESTRAS MANOS”, y me ratifico en lo dicho; sin embargo de lo anterior, el prepararnos para aceptar las modificaciones, transformaciones, evoluciones o “revoluciones” en nuestros esquemas o paradigmas mentales predefinidos, es un largo proceso que lo debemos realizar paso a paso, con sumo cuidado, para no desorientarnos en el largo transitar del camino, y en especial con mucha paciencia, porque al inicio de nuestro viaje, les aseguro que tendremos la impresión que el barco no se mueve ni un milímetro para ningún lado.
Es muy probable que percibamos que retrocedemos o involucionamos, dándonos la sensación que todo lo que hemos hecho es una verdadera pérdida de tiempo para nosotros y para quienes nos apoyan en nuestra aventura; sin embargo en esta época es cuando debemos cimentar las bases de nuestro cambio, y aunque en la superficie no sea apreciable ningún movimiento, las raíces que sembremos, deben ser los suficientemente fuertes, para soportar lo que una metamorfosis de actitud y mentalidad hacia lo POSITIVO va a generar en adelante.
Hay que tomar muy en cuenta, que la situación por la cual está atravesando el país, no es de lo más favorable para los cambios, porque desde el primer personero del gobierno, los únicos mensajes que nos transmiten, es que cambiar es igual a “reciclar”, es decir, seguir “avanzando” con las mismas fichas, pero ahora con diferentes posiciones en el tablero; más no, un cambio profundo, desde lo más hondo de las bases del estado, que nos permita reinventar al Ecuador, y ahí sí, iniciar una verdadera “revolución” en beneficio de los más necesitados, y no sólo de unos pocos afines al régimen, y que por simple conveniencia han cambiado de color sus ropajes a verde oliva guerrillero o rojo guevarista revolucionario.
No debemos desfallecer en esta tarea, quizás nos digan locos o idealistas, quizás nos digan infantiles o retrógrados, pero si tenemos la firme convicción de que lo que estamos haciendo es en favor de los demás, y en especial de los más desposeídos, es señal que estamos por buen camino, quizás nos tome mucho tiempo, quizás nuestra generación no logre ver los resultados de la siembra, sin embargo, si no damos el primer paso ahora, el futuro que le vamos a ofrecer a las nuevas generaciones, será mucho más sombrío que el que nosotros mismos estamos viviendo.
Estimados lectores, al menos yo, (espero ustedes también), asuman el desafío de promover un cambio; por más pequeño que este sea, siempre será bueno para nuestro futuro y desarrollo, no desmallemos aunque no sean perceptibles a simple vista nuestras intenciones, y más que todo, motivémonos y motivemos a nuestros entornos que debemos “Prepararnos para el cambio positivo”.

Esto le pasa a este socialismo inefectivo que tratando de inventar la pildora, no se ha dado cuenta que primero tiene que crear el ambiente respetuoso y moderado entre todos sus participantes y con la ciudadania.
El mayor herror de este presidente es haber creado la division entre los ecuatorianos. Haber sacado del corazon de los ecuatorianos un resentimiento que ya esta carcomiendo el diario vivir de sus ciudades, pueblos y comunidades. I todo con la irresponsable finalidad de ganar votos para luego defraudar a todos. Que verguenza.