(cc) por Presidencia de la República del Ecuador - Flickr

La última cereza que adorna la torta la puso el Presidente al decir que el modelo económico que implantará es uno que no se ha usado en treinta años: El de “sustitución de importaciones”. ¡Lo que nos faltaba!

Dan escalofríos recordar el “Modelo Cepalino”... Raúl Prebisch, principal impulsador de este modelo, propugnaba la necesidad de orientar la producción para que el país no dependa de los bienes terminados de los países desarrollados mediante la inversión masiva en el área industrial.

Para que estas industrias fueran fructíferas era necesario pensar en mercados amplios. Sin embargo, el esquema planteado ofrecía posibilidades de crecimiento muy limitadas, porque el mercado internacional siempre está fuera del control de un país pequeño.

Por las restricciones que tenían los consumidores con su casi inexistente capacidad adquisitiva se hizo que para afianzar la nueva teoría, estas fueran fomentadas por medio de políticas proteccionistas: fiscalistas y administrativas.

A los productos manufacturados de consumo final se les otorgó niveles excesivos de protección efectiva, más allá de la defensa de la mano de obra. Mientras que los estímulos correspondientes a la producción de materias primas y bienes intermedios se redujeron, incluso se volvieron negativos. Esta estructura de sobreprotección promovió un sector industrial grande de poco valor agregado nacional, la famosa industria de “ensambladoras” (también llamadas “falsas industrias”).

Entre los decenios del cincuenta y los sesenta, las materias primas importadas para el sector industrial más que se duplicaron del total histórico. Pasó del 16 por ciento en 1957 al 43 por ciento en 1974. Designándolos, para los cálculos, “productos ecuatorianos” a los importados que la Aduana “nacionalizaba”.

Es preciso mencionar que muchos se resistieron a establecer “industrias” en condiciones adversas de fuentes de capital, infraestructura energética y comunicacional, mandos capacitados y posibilidad de competencia (un ejemplo: La Farmacéutica).

El mercado interno estaba tan protegido que no motivaba a buscar otros mercados. Por años castigaron a la producción agropecuaria con “precios políticos” y mantuvieron a través de ellos un subsidio monetario paternalista y enfermizo.

Cuando se estaba tratando de poner la casa en regla, motivando exportaciones de productos en los que si somos los mejores competitivamente, crecían varias agroindustrias y se fortificaron las industrias que si debían funcionar. Llegó el actual Gobierno.

Entre las primeras acciones que tomó Rafael Correa es regañar a los Estados Unidos ¡Nuestra mayor fuente de superávit de balanza comercial! Juró amor eterno e incondicional a otros países más desvalidos que nosotros. Busco alianzas con China, milenariamente brillantes, pensando que les podía imponer y continuó buscando problemas juntándose con grupos internacionalmente considerados infaustos.

Tuvo la suerte de un inesperado descomunal incremento en el precio del barril de petróleo que produjo un enorme ingreso excedentario de recursos monetarios ¿Qué se hicieron?

El gasto sin beneficio ha crecido desmesuradamente: Nunca ha habido tanta burocracia por padrinazgos, como ahora; los actos de corrupción han sido conocidos, pero ninguna acción efectiva se tomó. En cambio: Intensificación delincuencial; sicarios; tráfico de drogas; desempleo; insalubridad…

Malversados decena de millones. Aquí; otros allá. Sedes nuevas (que se están derrumbando); avioncitos y carros de lujo; helicóptero personal; publicidad ¡a cualquier costo! Regalos, subsidios… Los cortes de energía, por negligencia e ineptitud, con un costo descomunal; carreteras peor que trochas; además, un ambiente sabatino hostil y fomentador del racismo…

En 1910 la policía capturó a Charles Ponzi, inventor de lo que se llama: Esquema de Ponzi. Es una operación fraudulenta que paga mayores utilidades que las normales usando los fondos de dinero subsecuentes. La perpetuación de las vueltas que un esquema de Ponzi requiere, necesita un flujo cada vez mayor de dinero. El sistema está destinado a derrumbarse porque las ganancias, si las hay, son menores que los pagos de enganche.

Hoy vemos una nueva modalidad: se toma el dinero a la brava, y ¡hurra! A gastar se ha dicho. Dineros del I.E.S.S.; Fondo de Reserva de Libre Disponibilidad; Fondos de Entidades Públicas; la “presunta” utilidad sobre el oro en reserva… Ese sistema se derrumbará eventualmente.

Bernard Madoff tuvo la capacidad de con el esquema de Ponzi engañar a inversionistas individuales e institucionales por un largo período; hoy está encarcelado. Madoff cometió el fraude financiero más grande de la historia ocasionada por una sola persona: Suma US$64.8 mil millones.