(cc) por proudnorthern - Flickr

En el Imperio Romano los Emperadores consideraban que para mantener al pueblo contento y mas que nada tranquilo había que darles PAN Y CIRCO. En el Coliseo lugar donde se realizaban los espectáculos, gladiadores y legionarios se enfrentaban en una lucha desigual donde en pocas ocasiones triunfaba el gladiador. De igual forma, a quienes se los consideraba enemigos del Imperio incluidos los cristianos, debían enfrentarse con bestias previamente adiestradas en atacar y liquidar rápidamente al humano. Mientras se desarrollaba el espectáculo a los asistentes se les tiraba pan.

La táctica utilizada por los Emperadores duró mientras el imperio mantuvo su esplendor y mas que nada una buena economía. En la actualidad ciertos gobernantes que practican el Socialismo del Siglo XXI, emplean igual estrategia montando espectáculos y repartiendo bonos al pueblo. El CIRCO lo despliegan semanalmente a lo largo del país y generalmente lo presentan los fines de semana; participan lacayos, lambones y perros falderos que complementan la distracción.

El PAN lo distribuyen vía bonos, lo mercadean mensualmente a personas que luego de un supuesto análisis efectuado por los íntimos del círculo, son considerados de la clase mas desposeídas, fomentando la vagancia, limitando la iniciativa y alineándolos servilmente al Gobernante.

Los recursos para el PAN Y EL CIRCO, son extraídos por los gobiernos de las llamadas revoluciones de los sectores que generan y mueven la economía, sea vía impuestos o directamente de donde ellos los depositan.

La Antigua Roma al igual que los mas feroces regímenes que se establecieron en el mundo, mantuvieron a sus pueblos cegados y embrutecidos en base a ofrecimientos de PAN Y CIRCO, pero les llegó su ruina en el momento en que se percibió el engaño.