(cc) por Presidencia de la República del Ecuador - Flickr

El jueves 11 de marzo, Michael Bachelet, la primera mujer que gobernó Chile transfirió su cargo a Sebastián Piñeiras, retirándose con más del 85% de popularidad luego de enfrentar la corrupción, los malos manejos de empresas estatales e introduciendo una Reforma Social que benefició a millones de chilenos en: salud, vivienda y educación. En lo económico incorporó a los chilenos a diversas actividades cuadruplicando el PIB. Cuando se observa el milagro chileno se concluye que estamos por el CAMINO EQUIVOCADO.

En Ecuador la Revolución Ciudadana, de las manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes, luego de 3 años de gobierno se encuentra enfrentada a actos de corrupción que se denuncian día a día y que tienen en los actuales momentos enfrentados a partidarios en la misma Asamblea.

Por otro lado, la actual crisis hospitalaria refleja el estado de insalubridad en el que están inmersos los ecuatorianos y muy especialmente quienes habitan en la región costera. Hospitales y casas asistenciales no se abastecen para atender a la gran cantidad de enfermos con diferentes dolencias, agravado con la falta de camas por lo que los pacientes se ubican en pasillos y espacios que se habilitan como áreas de emergencia.

Estudiantes y padres viven la incertidumbre del próximo año lectivo que se inicia el 5 de abril. No existen locales ni matrículas y, se busca habilitar en forma urgente locales para en forma provisional albergar a los alumnos.

La inseguridad se palpa en asesinatos, violaciones y secuestros, mientras policías y jueces se enfrentan acusándose unos a otros por su incompetencia y corrupción.

El sector privado protesta día a día ante medidas estatizantes, socializantes y demagógicas que impiden su normal desarrollo, mientras los créditos externos se restringen. Estamos por EL CAMINO EQUIVOCADO.