(CC) por NecatPace - Flickr

Efectivamente una vez más el pueblo de Octubre alzó altivamente su voz para hacerla escuchar en todos los confines de la patria, reclama por las ofensas de que vienen siendo objeto por parte de este Gobierno y, rechaza las posturas dictatoriales y despóticas de parte de quien por tres años ostenta el mandato en el país.

Como PATADA CÍVICA calificó el Alcalde Nebot a la multitudinaria acogida que tuvo la marcha por la dignidad. Como un solo puño los habitantes de Guayaquil se volcaron a la Avenida 9 de Octubre, principal arteria de la ciudad, dejando a un lado diferencias políticas y sociales, para reclamar altivamente a Correa por pensar que por un sanduchito y unos cuantos dólares acudirían a la protesta. La respuesta fue contundente, antes de su viaje a Cuba.

El acto central de la fiesta cívica que se vivió en Guayaquil fue el discurso de Nebot que defendió el modelo de desarrollo que se tiene establecido en la ciudad y el menosprecio por parte del régimen al disminuir las rentas para continuar con su adelanto.

GUAYAQUIL POR LA PATRIA fue por múltiples ocasiones la voz que resonaba a lo largo de la 9 de Octubre. “Que se quede en Cuba” coreaban como una sola voz los guayaquileños; mientras Nebot contestaba: “Déjenlo volver”.

El comportamiento de los millares de manifestantes, dejó asombrados al gran número de policías que se encontraban custodiando la multitudinaria marcha; como nunca el despliegue policial se hizo presente, mientras la ciudad se debate entre asaltos, crímenes, secuestros express, violaciones, etc. En algunos casos la presencia de los uniformados se camuflaba en vehículos con vidrios oscuros y con el aire acondicionado a full para contrarrestar el calor humano del pueblo de Octubre.

“La pelea esta comenzando”, sostuvo Nebot; “La Aurora gloriosa, la espada de nuestros héroes y la pluma de Olmedo, marcarán Dios mediante el sendero por el que deberemos caminar, juntos y sin miedo”. UNA GRAN PATADA CÍVICA.