Ese viejo pensamiento que dice ”Mientras más conozco al hombre….mas amo a mi perro”, y que entraña en si un profundo mensaje, es en definitiva el indicador de una cruda y dolorosa realidad que se mueve y se practica entre ciertos personajes sin el mas mínimo recato y/o pudor posible.

El jueves 11 de enero del 2010, se llevó a cabo en Guayaquil la marcha de protesta en contra del actual sistema de gobierno por no cumplir con las justas asignaciones de las rentas que por ley le corresponden a Guayaquil, y que definitivamente será un pretexto mas para rechazar la forma como los guayaquileños nos sentimos defraudados, ofendidos, atropellados, etcétera, asombrosamente, por acciones provenientes de otros igualmente guayaquileños (¡!!!). Bueno…como decía mi abuelo materno: “Esas son cosas de la política”.

No quiero entrar a analizar la forma que provoca tales circunstancias y que han logrado deriven en una multitudinaria propuesta. Esta vez quiero resaltar su verdadero fondo moral y político como parte de la génesis de este grave problema; que como bien sabemos, no solo que afecta a Guayaquil y sus habitantes. ¡No caramba!, afecta al Ecuador entero.

Aprendí desde muy joven que la política es una eficaz herramienta que se la puede utilizar de dos maneras: Para hacer, en esencia, el bien a los demás, o para obtener réditos personales que van desde los que tienen que ver con los niveles económicos personales, hasta la necesidad de permanecer drogado permanentemente de “esos manjares del poder”. La mezquindad y el arribismo son parte fundamental-estructural de las prácticas de este último nivel político.

Aprendí también a respetar las ideas ajenas, aun en circunstancias en que radicalmente no comparta dichos criterios, aprendí que la nobleza del ser humano, lamentablemente en escasas proporciones, no sirve para nada cuando en medio de todo aquello se antepone la miseria de ciertos personajes que por encima de todo quieren privilegiar su desvergüenza, saciando hasta la última gota su sed por arribar cada día mas, aun a costa de atropellar a los demás. Lo único que importa es lograr sus propósitos.

Mi padre siempre me decía: Mira hijo…la traición es una de las más viles practicas de quienes no conocen siquiera como se escribe el vocablo lealtad”. “El traidor no se hace con el tiempo…el traidor así nace”. “Al traidor no se lo puede comparar siquiera con aquellas fieras carroñeras…o con aquellas aves de rapiña…son peores”

Últimamente y por motivos de esta histórica marcha de protesta, he observado a través de algunos noticieros las expresiones de ciertos personajes políticos que en más de un momento se valieron para beneficio propio de quien ahora atacan. En su momento, supieron hábilmente inclinarle su cerviz y lo llevaban en su pecho como un hermoso y valioso pendiente.

Nombres..? No…no es necesario, estoy completamente seguro que ustedes, Y QUE ADEMAS ELLOS saben perfectamente bien a quienes me estoy refiriendo. ¡Claro que sí!...son aquellos que mas allá de desconocer la decencia y la moral, solo sirven para optar por el momento exacto para engullirse la carroña que otros, a otros niveles, ya han digerido lo que han querido.