El presupuesto general del Estado Ecuatoriano, es el medio regulador y controlador de la economía y finanzas mediante el cual se debe manejar los gastos, inversiones y distribución participativa que debe realizar el Gobierno Central en función de los ingresos previstos para el año de su ejercicio de acuerdo con la Constitución y las leyes vigentes en el año de su uso. En función de esa distribución participativa que debe realizarse para cada Municipio del País, estos paralelamente deben realizar sus presupuestos para cada ejercicio anual.

Así también cada Municipio debe verificar y controlar sus gastos e inversiones apegadas a su presupuesto elaborado de acuerdo a la participación que debe recibir del Presupuesto Nacional y de sus ingresos generados por tasas, impuestos y por la autogestión que deben realizar para mejorar sus proyectos de servicio a la comunidad, a la que ellos como entidad representan.

Esta es la razón por la cual la distribución del Presupuesto General del Estado es variable año a año, pues esta se realiza en función de los ingresos anuales del Estado, ingresos que no son otra cosa que el pago que realizan todos los Ecuatorianos como se establece a través de las disposiciones legales que cada ciudadano debe cumplir, por lo tanto no es lógico, ni mucho menos correcto efectuar simples comparaciones de los montos distribuidos anualmente a los Municipios, si no se establece la comparación porcentual de acuerdo con el presupuesto general de Estado, lo que también puede servir para determinar la eficacia o ineficiencia del Gobierno en la recaudación de los tributos fiscales.

Si a los organismos seccionales se les disminuye el monto que porcentualmente les corresponde de acuerdo al presupuesto Nacional, es violar preceptos legales establecidos en la Constitución y por esa disminución de sus rentas, simplemente se los esta limitando en la prestación de los servicios que ellos, los Municipios, deben prestar a sus usuarios, perjudicando en forma directa a los que mas necesitan, que son los mas pobres que habitan en las áreas urbana de cada ciudad.

En el caso particular de Guayaquil, es otra demostración mas que el Gobierno Nacional realiza en perjuicio de los intereses de la ciudad, reflejada en la antipatía que le genera al Sr. Presidente el desarrollo y progreso permanente de una ciudad que progresa gracias a la eficiente administración Municipal de sus dos ultimas administraciones, pretendiendo perjudicar así el desarrollo y progreso de Guayaquil, ciudad libérrima y valiente para enfrentar y defender sus intereses, el pensamiento libre y la acción democrática, sin cadenas ni esparadrapos que pretendan coartan la libertad de expresión y de acción de todos los que habitan en ella. Guayaquil es símbolo y motor del desarrollo Nacional, aunque unos pocos regionalistas no lo quieran admitir..

Las rentas correspondientes a los Municipios, como participación del Presupuesto General del Estado, son inamovibles, porque constituyen la vida y desarrollo de los Gobiernos Autónomos descentralizados, mas aun, cuando como en el caso del Municipio de Guayaquil, su gasto es solo el 8..5% y la inversión es del 91..5%, demostrando su eficiencia administrativa, la que se refleja en la magnitud de las Obras Publicas que realiza en beneficio de todos sus habitantes y especialmente para lograr el desarrollo y bienestar de los sectores que mas necesitan, los que pueden retrasarse por acciones centralistas como la que se quiere aplicar con la disminución de sus rentas, justamente a la ciudad que a demostrado su eficiencia y capacidad administrativa, convirtiéndose en ejemplo de progreso y desarrollo a nivel nacional e internacional..

La falta de energía perjudico mas a Guayaquil, la autonomía universitaria es más gravemente atacada en Guayaquil, el discrimen y persecución política se radicaliza en Guayaquil, generando más desempleo, delincuencia y criminalidad de sicarios. Ya basta, basta Sr. Presidente, no se ensañe en perjudicar mas a la ciudad que lo vio nacer y en donde vive una importante parte de su familia, solo por tener un gobierno Municipal contrario a sus ideales políticos.

Los Guayaquileños no queremos vivir en la miseria que hoy vive Venezuela, no sea cómplice del levantamiento de protesta que pueden traer graves consecuencias con la perdida de la vida de jóvenes como ya sucede en Venezuela.. Guayaquil por la Patria con Autonomía