Esta elocuente grafica, a ratos pareciendo tierna e insignificante, nos demuestra la facilidad con la que desadaptados y monstruosos delincuentes actúan cuando raptan la inocencia de una desprotegida niña; quien en este caso se confunde entre la multitud del lugar, en donde su raptor está cometiendo su aberrante fechoría, y pasando totalmente desapercibido. Se puede notar en la niña, cuya mirada está siendo dirigida hacia atrás, la inicial percepción de una fugaz inquietud y extrañeza personal de que seguramente algo malo le está sucediendo.

El problema es que para un niño de esa edad, y en tales circunstancias, es muy difícil que en su cabecita encaje en esos momentos el peligro inminente por el que está atravesando, momento perfecto para que el criminal logre sus perversos fines.

En particular a mi me inquieta mucho mas desgracias como estas, y las urgentes soluciones a las que las autoridades de control delincuencial y de justicia a las que deben abocarse, que vivir lamentándome constantemente e improductivamente por los problemas del país.

Es sencillo…muy sencillo. Cuantitativamente hablando, para los diversos problemas de carácter político; y que son parte ya de nuestro diario convivir, y a través de sesudas acciones, podremos presumir soluciones de gran contenido social y económico, incluyendo aquellas que van dirigidas a reivindicar los estratos sociales en donde además se focalizan los orígenes de crímenes como el rapto de menores.

Claro que si…. A más oportunidades de trabajo…., y educación…..,y salud….., y bienestar…., y progreso……y muchas cosas más, como producto de una verdadera y autentica revolución social y moral al interior de nuestro desgraciado país, seguramente entonces el foco delincuencial se irá apagando paulatinamente. Pero…., mientras tanto, pueden imaginar ustedes la espeluznante desgracia por la que tengan que atravesar unos padres a quienes su hijo-a les ha sido arrebatado… y sabrá Dios con qué fines…?. Todo esto a causa de quienes viven exclusivamente para dejar a su paso tan solo destrozo y miseria a través de tan aberrantes y execrables delitos.

Mucho cuidado con esos papas que confían la integridad y seguridad de sus hijos en sitios atestados de gente, creyendo seguramente que aquello es una especie de garantía de que nada va suceder. ¡Aquella terrorífica foto nos está demostrando lo contrario!.

Siempre he manifestado mi interés en ser completamente coherente y duro con la aplicación de las penas para este tipo de delitos. Aunque quizá eso, a mi entender, posiblemente no acabara al 100% con la delincuencia, pero creo fervientemente que cualquier monstruo de esos tendrá que pensar con muchísimo más cuidado antes de tomar la decisión de delinquir.

Ojala que nunca más se repitan casos como esos, cuyo resultado final incluso llevó a felices momentos a sus padres; y muy en especial a la victima principal: ¡AQUELLA DULCE E INOCENTE NIÑA!….luego de haber sido arrebatada del seno de sus padres a través de aquellas INFAMES MANOS DEL TERROR.