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Estudiar para obtener un título que permita trabajar y mantenerse en niveles considerados apropiados por la doctrina del buen vivir, es el ideal de las personas especialmente de los jóvenes de todos los niveles y estratos económicos. La mayor o menor preocupación por tener una vida mejor es directamente proporcional a la angustia por entrar a la carrera escogida, como la forma de vida que este joven anhela tener. Sin sustentarme en estudios estadísticos, tenía la apreciación equivocada que la carrera de medicina no era muy ambicionada por el profundo sacrificio y por los bajos sueldos de estos profesionales.

Un médico con especialización se toma 10 años en formarse Con pensum académico reformado. Cinco de universidad, uno de practica rotativa, uno de rural y tres años mínimo de una especialización en medicina interna, en traumatología, etc, y si deriva a cardiología, neurología o alguna cirugía especializada deberá añadir otros tres o cuatro años. Existen las profesiones intermedias que contemplan, enfermería, nutrición, primeros auxilios, etc. Que toman de dos a tres años de estudios.

Pero, el tema central en estos momentos es que la gratuidad de la educación universitaria establecida en la constitución y decretada por el gobierno ha llevado a que al no tener los recursos necesarios, las universidades públicas se encuentren en la situación de atender por sorteo a los bachilleres aspirantes, situación absolutamente injusta que se contradice con la política, filosofía y gran propaganda del gobierno. Al definir por sorteo quienes estudian o no significa que La Educación no es de todos, lo contrario a lo publicitado en las largas cadenas de televisión. El no favorecido, deberá buscar universidad particular, que en muchos casos es imposible.

La foto de dos chicas llorando amargamente publicada en el diario Expreso es muy elocuente, significa “me jodieron la vida” quizás ellas se prepararon exhaustivamente a lo largo de sus años de secundaria, hicieron sacrificios y un sorteo absurdo e injusto les rompe sus aspiraciones. No es justo. No tiene derecho el estado de jugar con el futuro de las personas y la gratuidad de la educación es una farsa.

El tema de la absoluta gratuidad es negativo, por la falta de asignación de recursos a las universidades públicas, están sujetas a un presupuesto estatal, que se cumple mal y mal asiste. Es cierto que la aparente gratuidad permitirá que quien no tenga definitivamente sostén económico pueda acceder, siempre y cuando salga sorteado (¿?) lo prudente es entrar en un proceso de cofinanciamiento, que permita que quien tiene un mínimo ingreso, no pague una colegiatura, una pensión, pero si por lo menos un ingreso o un leve costo por materia permitiría a la institución recibir a los estudiantes que requieren el ingreso y no verse obligadas a dejarlos de lado mediante el sorteo , método por demás injusto, porque lo otro es establecer un cupo, pero eso significaría que el estado advierte que no puede con todos o determinar la necesidad de profesionales médicos para los próximos 10, 15 y 20 años.

La educación universitaria gratuita lo que va a lograr es un mayor discrimen, porque simplemente al no tener el estado para permitir el ingreso libre a las carreras escogidas. Lo que pasara es que quienes no salgan sorteados se vean en la situación de arrojarse en profesiones intermedias no deseadas, produciendo malos profesionales, porque estudiar algo sin el debido deseo o gusto llevará a tener profesionales por obligación. Amén que es sumamente escasa la oferta de profesiones medias.

Tampoco es menos cierto que en el Ecuador se persigue el título universitario de tercer nivel, no se busca la profesión intermedia la de segundo nivel esto genera otro gran problema, las universidades públicas no tienen capacidad para formar con excelencia a la gran población universitaria porque eso cuesta demasiado, creando profesionales sin buen sustento teórico ni doctrinario, peor práctico.

La posición del gobierno de querer mantener a toda costa el ofrecimiento demagógico de la gratuidad de la educación universitaria de tercer nivel debe ser revisado de fondo, o simplemente asignar a esta los recursos que se están desviando a obras faraónicas o a gastos innecesarios, como hacer crecer el aparato burocrático del estado, limítelo y dele ese dinero a la universidad pública y haga patria para el futuro. O hay otros recortes que se pueden hacer en beneficio de la educación universitaria.