(CC) por ferrando - Flickr

En las elecciones presidenciales en Chile, gano las elecciones el candidato de la derecha Sebastián Piñeras con un 51.60 % de los votos contra un 48.39 % del ex presidente Eduardo Frei, quien representaba a la concertación (agrupación de partidos políticos que se alternaban el gobierno en ese país por un lapso de 21 años). Al respecto considero necesario realizar las siguientes reflexiones:

A pesar que la popularidad de la Presidenta Michelle Bachelet llega a un 80 %, dicha popularidad no pudo endosarse al candidato de la concertación debido a que era muy acartonado, leía los discursos en los mítines y además no era una figura nueva ya que había sido anteriormente Presidente de la República. A todo esto se suma, la presencia en la primera vuelta de la candidatura independiente de Marco Enrique Omínami de la misma tendencia de la concertación y que le quitó los votos que necesitaba Eduardo Frei para vencer a Piñeras.

Por otro lado, el candidato Piñera hizo una magnifica campaña representado fundamentalmente el cambio. Así, entre otros ofrecimientos tuvo el acierto de dirigirse a la clase media de ese país a la que ofreció fortalecerla. No debemos dejar de mencionar que Chile tiene una importante clase media. Aquí vale la pena hacer una comparación con lo que ocurre en el Ecuador donde parece que la intenciones de las autoridades de acuerdo con las medidas que toman es desaparecerla.

Asimismo, debemos señalar que Piñeras no era un desconocido ya que había sido senador habiendo competido por la Presidencia de la República contra la actual presidenta Michelle Bachelet. Por lo demás, logró a base de su trabajo un gran éxito económico siendo dueño de varias empresa las cuales ha indicado pondrá en un fideicomiso cuando asuma la presidencia. También informó que vendará sus acciones de la compañía aérea LAN Chile.

Ahora bien, el triunfo de Piñera fue reconocido por el Gobierno Chileno, que ideológicamente es su opositor, además, la Presidenta Bachetet lo llamo telefónicamente para felicitarlo y posteriormente lo fue a visitar para darle su apoyo. También, el candidato perdedor lo visitó y reconoció su derrota. Ante esas acciones Pineras solicitó el apoyo y la experiencia de la Presidenta Bachelet, igualmente, le pidió a Eduardo Frei que exista una oposición fiscalizadora y constructiva para su gobierno. La actitud de los políticos chilenos es un ejemplo que debe ser imitado por nuestros políticos en el Ecuador.

También debemos resaltar que Chile tiene políticas de estado por lo cual el Presidente electo ha manifestado que continuará con ellas. Este es otro ejemplo digno de imitar.

Llama poderosamente la atención la actitud del Presidente Correa al no llamar a felicitar como protocolariamente lo han hecho casi todos los Presidentes de Latinoamérica al Presidente electo de Chile. Quizás porque está vacante la Cancillería se ha omitido esta llamada con un país que tenemos una fuerte relación histórica y comercial.

Por los motivos expuestos, felicitamos a Chile por la elección de su nuevo Presidente y por la madurez política demostrada. Ojalá que los políticos ecuatorianos acojan su ejemplo haciéndolos recapacitar en beneficio del Ecuador.