Se acabo el 2009, el que en sus tres últimos días me dejo dos sorpresas, desde luego importantes, la una buena y positiva y la otra mala, pues pudo ser muy mala, gracias a Dios se convirtió solo en un gran susto. Ojala que para todos mis amigos, hombres y mujeres, los desalientos, penas y tristezas se hayan ahogado hasta el final del año 2009 y se hayan convertido en cenizas, al quemar, bien quemado, el viejo año.

Ojala que con el 2009 también se hayan quemado los odios, intrigas y rencillas que fueron producto de tantos sinsabores que pretendieron desfigurar el desarrollo y prosperidad de la ciudad más grande y prospera del país, nuestro querido Guayaquil, ciudad constituida en alberge de todos los ecuatorianos que se arriesgan a cambiar su residencia con el anhelo y búsqueda de nuevos rumbos y de nuevas ilusiones.

Ojala entonces que también se hayan quemado los odios y rencores que se generaron en el vaivén político del 2009, fundamentalmente ese deseo separatista que primó como legado gubernamental contra la Provincia del Guayas y Guayaquil en particular. Ojala que se hayan quemado para siempre y que sus cenizas solo germinen paz y el deseo ferviente de hacer de Guayaquil más ciudad, que se entienda y comprenda con seriedad ese viejo, pero franco y sincero eslogan de GUAYAQUIL POR LA PATRIA CON AUTONOMIA, como símbolo de unión, sin vanidad ni rencor.

Guayaquil unido fortalecerá su desarrollo y prosperidad en beneficio de todo el Ecuador, pues todo el que hizo de su residencia permanente Guayaquil, estoy seguro que aprendió a vivir en ella y a quererla fundamentalmente por su hospitalidad y por la oportunidad de tener una manera diferente de vivir.

Ojala que el Sr. Presidente comprenda y acepte que los guayaquileños solo desean libertad y respeto para trabajar con el propósito de seguir en la lucha permanente para lograr su desarrollo y bienestar. Eliminemos el enfrentamiento patrocinado por ciertos funcionarios públicos auspiciando el desorden de los circunstanciales informales, actos que se generan en las fechas mas importantes de la ciudad y del país, con actos revoltosos que solo generan desorden en perjuicio de la ciudad y de quienes en forma ordenada trabajan durante todo el año en los diferentes sectores comerciales establecidos en la ciudad y no solo en el momento de poder pescar a río revuelto.

Que el año 2010 sea lleno de bienestar y felicidad para todos, para todos los ecuatorianos y residentes en el país, que buscan superarse con preparación y trabajo a fin de lograr con inteligencia el éxito que todos anhelamos para cristalizar la felicidad de la familia.

Desterremos la fuerza bruta que solo destruye y traumatiza, sin beneficio de inventario nacional. Con la fuerza solo buscan su beneficio los vanidosos de poder, para esconder su incapacidad y torpeza.

Dejemos a un lado el egoísmo y aprendamos a admirar y aplaudir lo bueno. Aprendamos a admirar, sin envidia, al que ha logrado superar honestamente los obstáculos que la vida le puso por delante. Aprendamos a dar la mano y un buen consejo al que lo necesite, sin esperar nunca nada a cambio, solo con el deseo de ayudar y de ser útil para que otro pueda superar su crisis.

Aprendamos a ser honestos con nuestra conciencia y habremos logrado contribuir con la felicidad de todos y para todos y paralelamente, lograremos la prosperidad y desarrollo del país.

GUAYAQUIL POR LA PATRIA CON AUTONOMIA.