Ecuador, por su excelente hidrografía y por sus riquezas naturales, debería ser el país que menos problemas debería tener tanto en el campo de agua para riego y consumo humano, como electricidad.

Sin embargo, por la caótica acción de los diferentes gobiernos, en los que se ha buscado más la utilidad personal, las comisiones, el abuso por la prepotencia (el que sube a un puesto de poder se cree con derecho a recibirlo todo gratis), se ha ido retrasando cada vez más y ahora debemos comprarle electricidad a Perú, país en el que la hidrografía no es tan buena como la nuestra, pero que se ha preocupado de desarrollarla y ahora está en capacidad para exportar electricidad a sus vecinos.

Aunque esta no es la causa del problema, viendo a Venezuela, el país sudamericano más rico en petróleo, podemos asegurar que el socialismo del siglo XXI no es la solución para la falta de electricidad.

Todo país necesita una política de desarrollo de fuentes de agua y energía, las que van a permitir que todos sus ciudadanos puedan recibir estos servicios que son vitales para una vida digna. No hacerlo es una negligencia que el pueblo debería castigar, pues es obligación de sus gobiernos asegurar estos servicios para toda su población.

No es excusa el pasado. El hecho de que los demás hayan sido negligentes no es excusa para que yo lo sea. Si no hay nada hecho, es mi obligación presentar un plan determinado a corto o mediano plazo. y cumplirlo. Además mientras tanto, buscar alternativas para poder paliar estos problemas hasta lograr la solución.

El problema de los apagones es grave, sobre todo para la gente pobre y para las personas de clase media y media baja, pues no es solamente la oscuridad, el daño a la economía o los alimentos refrigerados que se descomponen, es también el daño de los artefactos eléctricos, pues la corriente eléctrica alterna al volver, puede provocar picos de energía que dañan los artefactos eléctricos, alterando aún más la economía de los ciudadanos.

Desde hace mucho tiempo sabemos que en esta época el nivel de agua en paute es crítico y también sabemos que por la falta de obras complementarias, el problema es más grave cada año. Nos contentamos con comprar a precio de oro energía a Colombia o a Perú e incluso negligentemente nos peleamos con los vecinos que nos proporcionan esa energía, olvidándonos de los versos de Manuel Benites Carrasco: ”. y no sería decente maldecirte por despecho, si sé que tienes derecho a dar o negar la fuente”.

Presidente Correa, por favor, piense en los pobres de nuestro país, aplique una política de buen vecino, planifique los programas para asegurar agua y luz para todos los ecuatorianos a mediano plazo, vigile a los que le roban como le dice Fabricio, por el lado tuerto.

Cambie su política chavista. Aproveche esta oportunidad de oro que le ha dado el pueblo para demostrar su buena voluntad y su deseo de llevar al país adelante.