La Revolución Ciudadana ha decidido iniciar la transformación del agro para ello recurrirá al consabido retaceo de aquellos predios que según ellos, no cumplan su función social. Dejaremos para otra oportunidad el analizar lo que implica o define una función social cumplida, para compartir hoy la propuesta de utilizar aquellos predios; que por estar incursos en deudas a la banca cerrada fueron revertidos al AGD., me corrijo, se encuentran en proceso de reversión.

Mas como ya es usual Aliando Premura a la ditirambirica apologia asistimos atónitos a una ceremonia donde secretario de estado, quienes se dicen legítimos propietarios, posesionarios por abandono o, carnetizados miembros se gritaron vela verde quedando la gran inauguración de la transformación agraria en una primera piedra mas.

El problema tiene su inicio con la recepción por parte de la AGD., de muchas haciendas las mismas, salvo contadas excepciones, en las que no se prosiguió con el tramite de liquidación y remate del bien. Consecuentemente en derecho, no estamos seguros si en nuestro país aquella palabra existe, el bien aun no le pertenece al ente estatal. No pudiendo por lo tanto retacearlo, venderlo, donarlo o cederlo hasta que judicialmente se cumpla el trámite.

Al asumir la posesion por parte de las autoridades bancarias los trabajadores y vecinos de dichas fincas decidieron invadir o mantener, como a usted mejor le convenga, las tierras con miras a precautelar sus derechos laborales, si en caso los tuvieron. A la par que reclamaban para si lo que por el trabajo de sus abuelos y padres consideraron era su patrimonio. Por ello cultivaron, sin titulo alguno que los protegiera, lotes que les permitieran lograr el sustento diario. Creando asi su derecho posesiorio.

Pero que sucede cuando al proceder al remate los dueños o herederos de estos cancelan la deuda convirtiendose en los legitimos propietarios. Incluso que pasaria si con el paso del tiempo hubieran ido abonando a la creencia impaga. Por no especular que un inversor, especie rara y en vias de extinción en el pais, enfrenta e instrumenta la cancelacion de los valores reclamados. Sin olvidar que los acreedores de la banca recibieron la formal promesa de recibir el pago de sus derechos con la venta de estos bienes incautados. Ya se pueden vislumbrar los problemas judiciales que devengaran de estos procesos.

Más no contento con este cumulo de inquietudes y en el desesperado deseo de parodiar un acto proselitista de masas: buses, camiones y vehículos transportaron de provincias aledanas aunque ajenas al problema, a centenares de ardientes voluntades llenas de verdes esperanzas y manos abiertas dispuestas a recibir su pedazo de tierra. Actitud esta última que fastidio a los campesinos posesionarios, agricultores o vivientes cercanos.

Con ello el ministro entre gritos, puñetazos en la mesa directiva, invectivas de lado y lado se vio precisado a dar por terminada esta gran inauguración de la transformación agraria. No entendemos por cierto como una secretaria de estado en manos de un agricultor por antonomasia pudo con tanta liviandad lanzarse a esta aventura sin meditar en las consecuencias desastrosas que tendrá para cualquier programa ulterior de entrega de tierras.