Le llegó el momento a la selección de foot-ball –ridículamente llamada “La Tri”- que representó al Ecuador en las últimas eliminatorias para alcanzar un cupo en “Sudáfrica 2010”. Fue eliminada, con lo que habrá que esperar 4 años para intentar estar presente en “Brasil 2014”.
Ya han sido analizadas, en los medios de comunicación, algunas razones para la tal eliminación por lo que no voy repetirlas, más bien me referiré a otros aspectos ligados a la selección, esto es, a la forma como fueron llevadas las actividades relativas al tema en mención, además de lo que estimo que deberá hacerse:
Nuestro pueblo suele decir “Dios sabe porqué hace las cosas”, y esa sentencia podemos aplicarla al caso que nos ocupa, ya que con la eliminación del seleccionado esperemos que se terminen años de centralismo, sobornos, coyoterismo, maletas viajeras, de hacer lo que venga en gana, con una re-elección espuria y tirada de los cabellos del ya devaluado “Luchito”, que en el momento de audazmente proponerlo, se encontró con la desaprobación de la mayoría de las personas, en especial de los cronistas deportivos, pero que más tarde, por arte de “birlibirloque”, ¡Oh sorpresa! los que sabemos “hicieron mutis camino del foro” y “Luchito” nombrecillo con que zalameramente lo menciona el insufrible Roberto Bonafont y su séquito pasaron a gobernar por otros 4 años sin que nadie diga “esta boca es mía”. ¿Qué sucedió? …vayan ustedes a saberlo.
En días pasados, “Luchito” tuvo la osadía de sugerir que el gobierno que es el primer y fundamental centralista del país debería construir un estadio para la selección, ¿en donde? …Adivinaron: en Quito, con lo que las demás ciudades del país, definitivamente, jamás podrán ser sedes de los juegos del seleccionado en las sucesivas eliminatorias; y esto que tienen igual o más derecho que la capital.
Este aserto se hace más clamoroso si recordamos que el mencionado centralismo ha constituido el infeliz pretexto para eliminar a Guayaquil y a otras ciudades costeñas como sedes de las eliminatorias.
La eliminación se veía venir, los 2.800m sobre el nivel del mar no resultaron ser tan cucos; lo fueron solamente para las cobardes selecciones de Brasil, Argentina, Perú y Paraguay que el temor a la altura las paralizó desde antes de llegar a Quito, muy especialmente la de Brasil que gracias a su guardameta no fue goleada aunque bien que lo merecía por jugar parada, hecho que fue acotado por el conocido comentarista deportivo ecuatoriano Marcos Hidalgo Andrade quien dijo: “Es el peor equipo brasileño que he visto en toda mi vida” …Al día siguiente, los patrioteros criticaron esas declaraciones. Tomemos nota que Ecuador no venció a los equipos que desestimaron la altura: Venezuela, Colombia, Uruguay.
Es el momento de darnos el necesario “baño de la verdad”, pues muchas cosas se hicieron mal, y luego voltear la página para emprender una nueva tarea mirando al 2014, pero obviamente con otros dirigentes que tomen las cosas con seriedad y austeridad en todo sentido, por ejemplo sin derrochar dinero en propagandas deslumbrantes acerca de la selección, propagandas como con las que nos alucina la hoy alicaída revolución ciudadana, y que son una manera soterrada de engañar a la ciudadanía haciéndole creer que la selección es mucho más de lo que en realidad es, y para colmo, culpar al arbitraje después de una derrota jugando en casa.
El pueblo ecuatoriano, que en gran parte es cabalístico, sospecha que en la derrota ante Uruguay tuvo mucho que ver el hecho de que el economista Correa les deseó suerte a los jugadores y les auguraba un triunfo seguro; …Agorero el ciudadano presidente; nada le sale bien. Ojalá que “Luchito” renuncie ahora a la presidencia de la FEF y no espere al próximo año en que fenece su período, o lo que sería peor, intentar una nueva reelección. Antes de renunciar deberá rendir cuentas al país, no solo a su directorio.
Finalmente diré que, guardando las distancias, hay 2 renuncias que deben presentarse de forma perentoria: la de “Luchito” y la del ciudadano presidente Rafael Correa.
MARADONA
Lo dijo ante las cámaras de TV, a lo mejor lo escuchó medio mundo; por respeto a la raza humana no lo repetiré, solamente diré que no es de extrañarse que un sub-normal, un insolente, un ente que representa todo lo contrario de lo que debe ser una persona mental y moralmente sana, haya hecho tales declaraciones.
Maradona no hizo ningún mérito en esta eliminatoria para Sudáfrica 2010. Argentina jugó a nada, y por final, digámoslo con frontalidad: Argentina no ganó el último partido, Uruguay lo perdió. Desde hace rato Maradona debió ser retirado del seleccionado por su ineficaz dirección técnica, ahora con mayor razón después de las vergonzosas declaraciones que también afectan a un gran país que no se merece tener individuos como el tal “Pelusa”, y que para mala fortuna está respaldado por quienes navegan en el mismo mar de mediocridad, tales como Julio Grondona –presidente de la AFA-, Pedro Troglio –DT del equipo Cerro Porteño de Paraguay-, y vayamos a saber cuántos más que acompañan a Maradona en la sórdida calidad de ser un “Animal con figura humana”.

Me permito discrepar. Aunque no sé de fútbol y no sigo tan de cerca a la selección, no era necesario que nos den un \"baño de verdad\": la selección es buena, debimos haber ido al mundial. Estuvimos muy cerca. No definieron bien al final. Son errores y oportunidades no aprovechadas, pero merecían ir.
Gracias por su sincero comentario. El baño de verdad que me menciono en mi artículo se refiere a 2 situaciones: 1.- Al sobredimencionamiento que interesadamente se hizo desde la FEF sobre la capacidad de la selección. 2.- La más importante: La imperiosa necesidad de terminar con una administración regionalista, centralista, coyoterista, etcétera...(un muy largo etcétera) que en buen romance significa corrupción.
A grandes males, grandes remedios; si la eliminación del seleccionado significa la salida de los actuales directivos de la FEF, quienes no deben estar en funciones ni un día más, bienvenida sea, ...bendita sea.
Con mis respetuosos saludos,
Arturo Rossi A.
Ellos no han tenido una formación psicológica ni moral adecuada como para saber llevar estos elogios perrunos a un sitial de poca importancia. Entonces se crecen tanto que se endiosan y creen que el pueblo debe de hacerles la venia.
Culpables de esto son esbirros como Vito Muñoz, Roberto Bonafont y Roberto Omar Machado, tipos que ni siquiera son periodistas titulados, pero que si son buenos para la zalamería perruna y convienen a los intereses de Chiriboga Acosta y sus secuaces.