Acaban de asesinar a Bosco Huisin Pichunmi.Fue un indio que tuvo la osadía de protestar contra el dictador de turno. Con un desparpajo más grande que el cinismo del caretukismo, vi al valiente de las camisitas bordadas, lamentar el deceso de un indígena que el mismo propició para que se muera.

Hace tres días el primer burócrata del país amenazó en forma intolerante y despreciativa a los indígenas. Les dijo que no dialogaría con ellos mientras no depongan el paro. También los amenazó diciéndoles que la fuerza pública reprimiría sus manifestaciones.

Hoy como consecuencia de esta bravuconada, se ha derramado la primera sangre ciudadana en la lucha contra un gobierno que está destruyendo la paz social.

Para Correa la muerte de este ecuatoriano es un suicidio, ya que solo de esa manera se explicaría la desfachatez esgrimida, que un perdigón que no era de la policía atravesó su cráneo y lo mató.

Solo en la mente de los tontos o los lacayos, esta absurda afirmación puede admitir la posibilidad de que fueron los indios o el mismo muerto la causa del fallecimiento de quien protestaba.

Ahora quiero ver al prepotente ir al velorio, de quien por su intolerancia yace muerto.

¿Que explicación o consuelo podrá dar a la familia y a los hijos de quién hoy ya no respira? ¿Quien disminuirá el dolor y la impotencia de sus familiares?

Sobre su conciencia recaerá la culpa tenebrosa de esta absurda muerte.

Ahora si el próximo Sábado podrá decir que la muerte ya es de todos y conformará “otra comisión de la verdad” para que “investigue” este crimen de estado.

Como conozco su pensamiento paranoide, lo más seguro es que buscará un culpable para echarle al muerto de su propiedad.

Nuestro empleado ha enlodado sus manos con sangre del pueblo.

Este muerto tiene un responsable y es quien ordenó a la fuerza pública que reprima a los que protestaban.

Da rabia ver el cinismo con que ahora si se dice “que las puertas están abiertas para el dialogo”… “a la hora que sea y con quien sea”.

¿Que dialogo puede haber en un monólogo donde el gobierno pone las balas y los indios los muertos?

Este crimen no debe ser tomado como una gracia más de su majestad.

Esta sangre derramada debe unirnos para comenzar la lucha.

Ni siquiera los adulones más rastreros pueden festejar el nuevo logro de su majestad.

Este gobierno está sepultando a la sociedad ecuatoriana.

La guerra entre hermanos es uno de sus logros más importantes.

Pronto saldremos a la pelea…ya estamos organizándonos. Esperen y confíen…estén listos para asumir el papel que nos toque para luchar contra esta dictadura sangrienta.