Los ecuatorianos han observado en las últimas semanas FRACASOS en que se han visto inmersas Instituciones o gremios cuya fortaleza dependía de su poder de convocatoria y de alianzas con sectores que cooperaban para la obtención de sus propósitos.

La convocatoria de la UNE para un paro indefinido de actividades, ha sido un verdadero FRACASO. La medida no contó con la acogida de todos los maestros, y mas bien algunos la rechazaron y decidieron mantenerse en su puesto de trabajo. La UNE en conjunto con el MPD han ido perdiendo terreno en sus pretensiones y la ciudadanía ha visto con buenos ojos dicho debilitamiento. La educación se encontraba por muchos años secuestrada y chantajeada por seudos dirigentes.

Al igual que la reunión de Presidentes Sudamericanos en Bariloche, la de Cancilleres y del Consejo de Defensa del UNASUR en Quito, concluyo en un FRACASO. Las pretensiones de que Colombia detalle el Acuerdo al que han llegado con los gringos para la instalación de bases militares en su país, no se logro. Los dimes y diretes terminaron en acusaciones por la cantidad de recursos económicos invertidos en compra de armamento principalmente por el lado de Venezuela, quien esta viendo enemigos por todas partes.

Las continuas denuncias de Fabricio en contra de algunos funcionarios muy allegados a su hermano el Presidente, empiezan a despejar la cortina de humo detrás de la cual se ocultaban posibles actos de corrupción similares o peores a los de anteriores gobiernos. La Revolución Ciudadana de las manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes, FRACASA en aquello de transparentar los hechos y contratos que se han dado a nivel de Alianza-País.

La oposición en la Asamblea FRACASA ante el hecho de evitar que se traten leyes como la de la Comunicación, Educación Superior, de Aguas, etc, donde los correístas tienen amarrados los proyectos.

Para el gobierno de Alianza Pais que se jacta de haber obtenido a nivel de las urnas un sin numero de triunfos debido al apoyo masivo del pueblo, ya es hora de que empiece a sentir la amargura del fracaso