Tomado del Boletín Rotarios en Acción (parte 2) Por Jaime Vargas Chaux

Ciertamente este es un problema mundial o mejor del universo (ya se cuenta en cientos de toneladas la basura existente en el cosmos producido por la industria aeroespacial). Las soluciones requieren el ingenio de toda la comunidad. Varias iniciativas están en ejecución para reducir o resolver el problema.

Las afrontan directamente los gobiernos, las industrias, las personas y por ende la sociedad en su conjunto. Aquí es donde nos situamos y por tanto nuestra conciencia rotaria nos obliga a generar ideas adecuadas en cualquier situación en que nos encontremos.

Por ahora las principales ciudades del mundo, en donde el problema es más agudo, acometen la solución en diversa forma.

Veamos las que parecen ser las más aceptadas:

La idea de quemar la basura por métodos tradicionales tiene muchos contradictores porque, aunque se ha mejorado mucho, sigue existiendo el problema de los gases generados en forma de humo que finalmente se esparcen en la atmósfera.

Por su parte los rellenos sanitarios además de ser grandes generadores de metano sus desechos contaminan las aguas subterráneas. Generalmente son al aire libre, llenando la atmósfera de gases y toxinas peligrosas.

Hasta ahora la tecnología de punta ha desarrollado reactores que por las altísimas temperaturas que alcanzan producen plasma, desintegrando los residuos sólidos sin presentar combustión y a su vez generando electricidad. Naturalmente es una electricidad supremamente costosa (del orden de US$ 10.000/KW.) pero al fin y al cabo, por ser un subproducto, se acepta compromiso personal de cada ciudadano.

En este orden de ideas debemos atacar el problema concientizando a la sociedad para resolverlo con base en:

  • Reducir la cantidad de basura generada.
  • Reintegrar los residuos al ciclo productivo.
  • Canalizar adecuadamente los residuos finales.
  • Contribuir con la degradación de la parte orgánica.