Tomado del Boletín Rotarios en Acción (parte 3) Por Jaime Vargas Chaux

Es un empeño en el que todos nos debemos comprometer porque, como lo ha dicho AI Gore, es necesario hacer de la preservación del medio ambiente la espina dorsal de nuestra civilización.

Con esta idea en mente, apliquemos la estrategia 4R

La “estrategia de las 4Rs” consiste en aplicar cuatro medidas generales básicas:

  • Reducción;
  • Recuperación;
  • Reutilización;
  • Reciclaje.

La Reducción de los residuos implica una labor de planeación que convierta nuestras tareas en procesos óptimos en cuanto a la utilización de sus elementos ya sean las materias primas que utilizamos, las herramientas que empleamos o el inevitable consumo de energía que esto conlleva.

Recuperación: Todos aquellos residuos que se generen durante el ciclo productivo en el que nos encontremos deben ser adecuadamente recuperados para su utilización y no considerarlos de entrada como un desperdicio del proceso.

Reutilización: Aquí cabe también la palabra reparación. Algunas civilizaciones opulentas nos han vendido la idea del consumismo y el derroche que nosotros en forma facilista hemos acogido y que nos impulsa a considerar inservibles miles de elementos de nuestra vida cotidiana que, si pensáramos con criterio ecológico y solidario, no las desecharíamos tan fácil.

Reciclaje: Se le define como la acción mediante la cual un residuo es susceptible de ser aprovechado como materia prima o insumo de un nuevo proceso.

Cada una de estas etapas requiere una alta dosis de ingenio y creatividad cuyo reto debemos aceptar. Para citar un ejemplo, algunas grandes cadenas de almacenes en el mundo están implementando políticas que buscan reunir la basura que ellos producen para luego, vendérsela a sus propios proveedores, cerrando así el ciclo de producción.

A su vez, exijamos a nuestros gobernantes mayor compromiso con esta tarea. Ciertamente las políticas públicas deben obligar a los productores a responsabilizarse de su producto y que su proceso vaya más allá, produciendo bienes que se puedan reciclar y reutilizar. Ejemplo: la política adoptada por la Unión Europea. Cuando se diseñan automóviles, ahora se debe tener en cuenta cómo se van a reciclar y eliminar las piezas cuando se retire el automóvil de la circulación.