En el Ecuador estamos viviendo un tiempo oscuro, negro, sin un fin específico, llenos de esperanzas pero sin una verdadera meta concreta.
Estamos encerrados en la utopía de un tirano terco que no acepta lo contrario de sus ideas balbuceadas detrás de un micrófono de cartón, siendo escuchado por títeres de los cuales sus cuerdas son manejadas por el mismo opresor. Nos mantiene ciegos, sordos, con un control mental, promoviendo la desinformación e inspeccionando que en nuestros cerebros solo se encuentren sus maquillados pensamientos turbantes y el movimiento en masa que nos mantiene engañados con expectativas que nunca serán realizadas.
Ahora debemos cuidar nuestra boca al abrirla porque podría ser cerrada de la manera más violenta con el simple hecho de compartir nuestros puntos de vista a nuestros alrededores.
Si por suerte hubiera habido algún ser que pudiera crear un nuevo movimiento efectivo con la inteligencia subconsciente, con la luz emocional, en estos momentos el estrés y la frustración junto con la preocupación de un futuro incierto no estuviera rondando en nuestras mentes.Podría ser que en momentos próximos los jóvenes tendríamos que salir a las calles con parlantes gigantes conectados a un Ipod para que se escuche un estruendo de Crass, Sex Pistols o Poison Girls, para crear un caos anarquista y causar miedo también a los que injustamente nos hacen callar, nos juzgan y nos llena de agresión con prepotencia por atacar el ego del tirano terco que nos mantiene separados por clases sociales que fueron hechas radicales y extremas gracias al ya nombrado.
No podemos dejar que la opresión nos tape los sentidos ni cierre las ventanas donde podremos ver la luz y la realidad de nuestro país. Hay que juntar voces y fuerzas espirituales junto con ideas fantásticas que nos ayuden a salir del laberinto y poder encontrar el verdadero fin de las situaciones que debemos enfrentar y encontrar el nirvana en nuestras almas.
No dejemos que nuestra comunicación sea el silencio y la indiferencia, debemos abrir puertas y ventanas para escapar de la caja en donde nos mantienen encerrados y sometidos a tal poder imaginario que hemos creado en nuestras perspectivas y puede ser vencido con la unión de todos los títeres que somos pero cortando las cuerdas que están pegadas a nuestros cuerpos, de esa forma podremos ser libres y expresarnos hacia el mundo, soltando palabras hacia el cielo y que sean esparcidas y escuchadas universalmente. Acabemos con el silencio y el miedo y dejemos que la autonomía corra por nuestras venas, por nuestra patria.

I.H.Y.
IVV