Este desgobierno y la cabeza que lidera nuestro rumbo indefinido, nos tienen acostumbrados a que cada vez que se les descubre un acto de corrupción, el propio mandatario sale a dar la cara y con unos cuantos gritos y algunas órdenes impartidas de tipo transitorias, todo queda en nada y con esa cortina cómplice propiciada desde arriba, la robolución ciudadana se ha convertido en uno de los más corruptos ejercicios del poder.

La receta es bastante simple: Al escándalo denunciado le sigue una rueda de prensa, luego en la misma se habla de las manos limpias y los corazones ardientes. Luego el líder respalda incondicionalmente al acusado y ordena a los subalternos para que investiguen sabiendo que por su condición de dependencia, jamás lo harán.

Recordemos algunos casos…Cuando se presentaron los patí vídeos, vino el escándalo, luego la rueda de prensa y a renglón seguido los gritos, las órdenes y la defensa a muerte a favor del implicado y todo terminó.

En la acusación de acoso sexual al subsecretario de gobierno, lo mismo…gran lío, rueda de prensa, luego los gritos, las órdenes, luego respaldo y chau.

En el caso del ministro Larrea y su vinculaciones con las FARC, primero el gran despelote, luego la rueda de prensa, los gritos, las órdenes, de ahí el respaldo y la metida al fuego de las manos y todo olvidado.

Otro es el caso Angostura…gran lío, luego la rueda de prensa, los gritos, las órdenes y las promesas, luego a pedirle perdón a Chauvin, posteriormente todo olvidado.

En el caso del ministerio del deporte lo mismo…escándalo, rueda de prensa, nuevamente gritos, órdenes y amenazas. Luego respaldo incondicional y visita al implicado en la cárcel…todo acabado.

También en los sobreprecios del ministerio de obras públicas lo mismo…escándalo, rueda de prensa, gritos, órdenes, respaldo y ratificación del ministro, chau…todo olvidado.

Ahora con el escándalo de los contratos del gran hermano, sucede lo mismo.

Para todos los ecuatorianos es clarísimo que no es legal ni ético que se hayan otorgado contratos al “razonablemente listo”, por ochenta millones de dólares.

Pero según el primer burócrata nada es ilegal y todo está hecho dentro de la ley. Para tratar de salir del apuro hace una rueda de prensa, grita e imparte órdenes públicamente para que se efectúe la terminación unilateral de los mismos. Lo hace como una muestra de las manos limpias, la transparencia y el otorgamiento de ochenta millones a una sola persona que siendo su hermano, está prohibido por ley en recibirlos y peor con favoritismos.

Es como si alguien quisiera matar a una persona y como el crimen cometido es un delito que castiga a la persona natural, el que quiere matar le pide a una empresa de sicarios que cometa el asesinato para no estar implicado y quedar sin responsabilidad legal.

Solo forzado por la denuncia de diario Expreso y la opinión pública, Correa ha gritado a los cuatro vientos la terminación unilateral de los contratos.

¡Es que precisamente ahí está la gran sapada¡

La nulidad implica que su hermano tendría que devolver la totalidad de los anticipos recibidos, responder por los perjuicios ocasionados al Estado, principalmente por la paralización de las obras, y luego someterse a una investigación para determinar si existen o no hechos dolosos en la firma de los contratos cuya nulidad se demanda.

En cambio La terminación unilateral y anticipada (viveza criolla y largo trámite para el cual se armaría una veeduría) le daría tiempo a su hermano para continuar con la ejecución de los proyectos, devengar los anticipos, defenderse frente a las causales que se alegaren para la terminación y hasta demandar indemnizaciones al Estado.

Esta es la sapada, porque al no ser declarada la nulidad, se estaría reconociendo tácitamente la legalidad de los contratos, más aún si tomamos en cuenta que Correa dijo que la veeduría iba a “forzar” las causales de su terminación.

Con lo pasado, Correa se salió por la tangente. Trató de minimizar el enriquecimiento ilícito de su hermano y se justificó para ello en la falta de conocimiento sobre sus vínculos con las empresas de papel.

A pesar del enriquecimiento ilícito comprobado, no actuó como lo ha hecho con otros empresarios a los que les ha incautado hasta sus bienes.

En lo personal dudo mucho que no haya estado al tanto de los contratos de su hermano.

Es evidente que el muchacho de Chávez se encuentra desestabilizado y que con lo que pretende quiera lavar una imagen suya que cada día va en caída.

Por primera vez reveló su verdadero afán de encubrimiento personal. Se lo ha visto desprotegido y desorientado.

Acuérdense que dijo que renunciaría en caso de que se descubrieran contratos públicos adjudicados a su hermano. Ahora debería cumplir su palabra y abandonar Carondelet.

Sin embargo como buen alocado, un día dice una cosa y otro día otra.

Su solución de hacer un decreto para beneficiar y tapar a su hermano, deja en entredicho su ética personal y vuelve más insostenible la trasparencia de la robolución ciudadana.

El razonablemente listo hizo una gran sapada, pero el mayor culpable es el primero de la patria por permitirlo.

Sin embargo, la indolencia ciudadana en la falta de respuesta a estas sinvergüencerías es el resultado de la política de temor que el régimen dictatorial a impuesto.

Lo ha hecho con la represión como amenaza y el cobro encarnizado de los impuestos, que logra en cada ciudadano, que a pesar de darse cuenta y esté conciente de lo que está pasando, se calle y no proteste para no meterse en problemas.

Uno de los más grandes logros de los manos sucias y bolsillos ardientes, es que ahora sí el miedo ya es de todos.

El abuso que están haciendo a todo nivel en nuestra patria, solo es comparable con una Cuba o Venezuela.

La gente se da cuenta. No es tonta y aguanta; pero no para siempre.

En cualquier momento y con tanta corrupción, este silencio temeroso se transformará en el grito reaccionario que llevará en el futuro a los nuevos pelucones Light al arrastre.