La familia Alvarado Roca se quitó un serio problema de encima de elevadísimo riesgo para su enorme y fructuoso grupo empresarial mediático. Sacar a Carlos Vera de la conducción de “Contacto Directo” y “Cero Tolerancia” les salva el control legítimo de las antenas y las imprentas, medio de subsistencia de sus congéneres y empleados.

Quizá la decisión sea la más ética empresarialmente hablando. Parafraseando la página 73 de la edición número mil de Vistazo del 16 de abril de 2009, Xavier Alvarado Roca es empresario y periodista, en ese orden. Hoy tomó una decisión empresarial, y guardó en un cajón al periodista.

Carlos Vera Rodríguez nunca fue un periodista de mi predilección. Grosero como él sólo a más no poder, estrujaba a sus entrevistados como lavandera a jeans viejos. Palo y más palo. Contrapuntos fuertes y en vivo transmitidos en Ecuavisa ni bien el gallo dejaba de cantar. Sin embargo (y lo digo con la convicción de haberlo vivido como entrevistado suyo que fui por dos ocasiones) cada palabra o argumento que soltaba su boca venía cargada de datos soportados por documentos oficiales obtenidos de fuentes confiables.

Su escritorio en vivo sea en el contacto diario de lunes a viernes o en el programa dominical, estaba lleno de papeles tachados, marcados, subrayados, señalando perlas, datos y elementos de juicio que hacían de arietes para demoler las falacias a las que nos acostumbran y sigue acostumbrando ministros de Estado o sus subsecretarios; diputados, alcaldes, prefectos o concejales. Desnudaba las mentiras.

Ecuavisa carga muertos encima para lavarse la cara con su recuerdo cada vez que los necesita. Así como Abdalá Bucaram utilizó la imagen de su hermana y cuñado en su hoy desnutrido partido, el Canal del Cerro se echó a Alberto Borges como símbolo de ese periodismo frontal de construir y publicar opiniones contundentes sin dorar hechos para que caigan simpáticos. Con la impronta de esa imagen se enjugaron para sí como la televisión del Ecuador.

 ¿Qué diría Alberto Borges al enterarse de lo sucedido con Carlos Vera? Que respondan Tania Tinoco o Alfonso Espinosa de los Monteros; o Ma. Isabel de Lebed o Teresa Arboleda. Que respondan los históricos del canal que con esta acción en épocas del duende verde de Alianza País nos demuestra fehacientemente que está comenzando a mirar diferente.

Y bueno, no seamos tan trágicos. Si el empresario Xavier Alvarado Roca tomaba una decisión como periodista y mantenía a Vera Rodríguez, ante un embate completo, con todo, del nuevo gamonal de la república verde hoy Jefe de Estado y de Gobierno, ¿quién lo defendía de tal ataque? ¿La Corte Constitucional? ¿El CONARTEL? ¿Algún juez mediante acción de protección? ¿Quién? Sin capacidad de orquestar una acción de un solo objetivo, la oposición por partes e intermitente hace bulla como cigarra en taller de tornero.

Este domingo 26 de abril se define el futuro de la Patria. Si hay segunda vuelta electoral presidencial, eso significará que Correa Delgado ya está gastando sus últimos cartuchos revolucionarios y que el masivo electorado que antes los respaldaba, ya no se le adhiere. Aun podemos organizarnos para democráticamente pedir un cambio real de mando.

Ahora, si no existe segunda, sino una victoria histórica y aplastante en una sola vuelta, la Patria ya es de todos ellos, de Correa y compañía. Entregados en cuerpo y alma este Ecuador entraría en una etapa de incertidumbre cuya legitimidad la encontrará siempre en el cheque en blanco dado en urnas por los ciudadanos; y la travestida legalidad de todo atropello que se acometa la hallarán en la Constitución de Montecristi que aun no opera al cien por ciento de su capacidad.

Después del 26 de abril, según el resultado, les comunicaré mis impresiones. Les pido que mediten su voto, sigan la prensa y contrasten los hechos. Mientras tanto, solo nos queda Lenín Artieda.