En mayo habrá en Guayaquil un evento académico con la participación de eruditos internacionales que expondrán tesis y documentos inéditos sobre la historia de Guayaquil. Para muchos quedará entonces demostrado que Guayaquil fue fundada el 15 de agosto de 1534, fecha normalmente atribuida a la fundación de Riobamba, pues fue allí en donde se fundó originalmente “La Ciudad de Santiago de Quito”, es decir Guayaquil, la que fuera más tarde desplazada a orillas del río Guayas. Trece días después, el 28 de agosto de 1534, fue fundada “La Villa de San Francisco de Quito”, que también fue desplazada hacia el norte, hasta su ubicación actual.

El nombre de Santiago se lo tomó del apóstol. Las autoridades españolas, a la usanza de la época, escogieron para Guayaquil el nombre de su Patrono, seguido del de la región, en ese entonces conocida como “Quito”, para significar que ésta sería la principal ciudad de la zona. Literalmente, el nombre de la ciudad era pues un “Patronímico” español. Así habían actuado antes en República Dominicana y Cuba y luego repetirían en Cali y Chile.

Alguien podría tomar como broma el que la ciudad se haya desplazado tanto. Los expertos del Archivo de Indias vendrán a demostrar lo contrario, primero con pruebas de varios otros desplazamientos, como el de Portoviejo, que por los ataques de piratas se movió desde donde ahora es Manta; y, segundo, porque varios litigios por derechos sobre terrenos se produjeron entre “vecinos” de la ciudad, procesos que por sus características y circunstancias eran de larga duración, habiéndose comprobado que algunos de ellos se iniciaron en la ubicación original, allá en Riobamba, y sólo terminaron, con sentencia dada, ya cuando estaba a los pies del cerro Santa Ana.

Seguramente el revisionismo de estos hechos históricos producirá incomodidad, comenzando por los portovejenses que reclaman para su ciudad el título de primigenia de la costa. Es verdad que antes de 1534 ya existía la caleta de Puerto Viejo, lugar natural hacia donde los barcos eran guiados por las corrientes para recibir mantenimiento y abastecimientos. De hecho existe un mapamundi esférico en el Vaticano que data de 1530 en el que está ubicado ya el lugar de Puerto Viejo. Pero no como ciudad “oficial”, pues sólo fue fundada en 1535.

Quienes “no van a perdonar” que se ventile el estudio de estas tesis y se difunda el conocimiento de los documentos que se exhibirán, son los historiadores de Quito. Primero porque esto convierte a Guayaquil en la “Decana” del país, de hecho se ventilarán documentos en que se menciona a Guayaquil como “la segunda ciudad fundada en América del Sur después de Piura”. Quito quedará como históricamente secundaria, no tan sólo por los 13 días de distancia, sino por la gran diferencia que existe entre el título de “Ciudad” (de Santiago) y el de “Villa” (de San Francisco). Si se pican, habrá que decirles que a los de la ciudad se nos llama ciudadanos y a los de la villa, villanos.

Me he reservado lo más importante para el final, cosa que expondré, Dios mediante, la próxima semana.