Opinión

Bolcheviques y Anacronismos

El socialismo del siglo 21, asumido por este gobierno, mantiene un cordón umbilical indestructible con el marxismo del siglo 19. Es por eso que la “nueva” versión no ofrece creatividades. Sus discursos muy poco difieren de aquellos que vomitaron contra el zarismo, contra el capitalismo de otros tiempos y, más tardde, contra el capitalismo y liberalismo de mercado que han entrado en crisis por deformaciones y perversidades que los marxistas criollos no se atreven a explicar, quizás porque no saben dónde están parados.

Lenin sostenía que el bolchevismo debía consolidar la revolución a través de una minoría homogénea , profesional y elitista , porque sólo así los principios revolucionarios se mantendrían incólumes. “La patria ya es de todos” no debió pasar por su mente, porque contrariaba su modus operandi que evitaba que la revolución se democratice ampliando sus bases. Así, los bolcheviques – cuyo significado es “mayoría” – crearon un “politburó”, una directiva cerrada que tomó el control del proceso revolucionario. La similitud con Ecuador es cierta. Acuerdo País, tras los resultados electorales, pasó a ser el grupo bolchevique, el mayorítario. .Debieran cambiar la denigrante denominación de “alzamanos” por la de bolcheviques que, como dije, significa “los de mayoría”. Se aferrarían con más entusiasmo al socialismo, dejando que el ADN ideológico haga el resto para su final adopción comunista-leninista .

El Politburó ya existe aquí y está, como quería Lenin, por sobre todas las cosas, organismos y personas. Con total domesticidad,, hace y deshace lo que le viene en gana, al mando de un sabelotodo. Decide cuántos y quienes integran el Congresillo, al igual que su agenda. Decidirá, sin duda, a través de algún organismo legalmente inexistente , si los magistrados de la CSJ se van o se quedan. Decidirá, de espaldas a la ley, si AP tendrá primarias o no. Decidió ya que Trajano Andrade se vaya y que Patiño,el de los pativideos, continúe acusado de trinquero. El mensaje es claro: se sancionará a quien injurie, sólo si el agredido es miembro de AP. Si no fuera así , ya Correa habría sido expulsado tiempo atrás .Gracias a un exabrupto presidencial más, éste se ha arrogado otra competencia exclusiva . Refiriéndose a las obras viales retrasadas, ha dicho : “El único que va a aprobar plazos soy yo ” , en clara muestra de desorganización administrativa y de absolutismo gubernamental. Todo un subproducto de “El Estado soy yo” , que en contados casos acierta y en la mayoría yerra .

Así se ejerce, brutalmente, el poder en el Ecuador. Un poder piramidal en cuyo vértice están Correa y su buró y en cuya base yacen los ciudadanos, angustiados y expectantes por sobrevivir al infortunio que les depare la revolución. En el medio, los congresillos, los corderillos, los cesarillos, las paulinillas y más y más illos e illas, a las que se suman decenas de nuevos ministros y cientos de nuevos burócratas, mientras se despotrica, a veces con razón, de los medios de comunicación que pierden cada vez más poder si no caen en manos del gobierno. La banca, militares, iglesias, empresarios y demás organizaciones, que antes tenían cierta relevancia en la estructura del poder, hoy son parte de la masa.

Pero hasta en esa concepción del poder resultan anacrónicos nuestros revolucionarios del siglo 21. El poder piramidal está desapareciendo del orbe. Lo ejercieron dictadores como Lenin, Stalin, Mao, Franco ; dictadorzuelos como Chávez e Idi Amín. Hoy, el real poder, paralelo y superpuesto al poder político, lo ejercen las organizaciones multinacionales manejando fabulosas cantidades de dinero que superan, por ejemplo – y con creces – , la suma del producto interno bruto de los 7 países más ricos del planeta, disponiendo con mentalidad exclusivamente financiera y rapaz dónde y cómo invertirlo o desinvertirlo , comprando , doblegando o derrocando gobernantes, provocando prosperidades ( a veces ficticias y fugaces) o grandes recesiones ( generalmente duraderas).Generando, en suma, corrupción.

Las economías nacionales se integran irremisiblemente al marco de la economía internacional y nuestro desarrollo ha llegado a depender más de la evolución de esa economía internacional que de nuestras políticas de gobierno . Y mientras la economía mundial todo lo atrapa en su gran red, Correa sigue empeñado en ocupar la cúspide de una frágil pirámide en un país tercermundista, cada vez más aislado , aumentando su descomposición interna en búsqueda del colapso y sin procurar aseguramientos de supervivencia DENTRO de la irremediable globalización . Me confieso sustancialmente extraño al tema , pero, tal como vamos y con quien estamos, no veo salida. Creo, sí, que el momento no es de liderazgos políticos, sino económicos. Y que hay verdaderos y fogueados economistas y profesionales que pronto deberían tomar, democráticamente, las riendas de este atribulado país. Quizás estemos a tiempo.

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