El viernes 31 de octubre, en la mañana, el alcalde Jaime Nebot S., oficializó la entrega de otra de sus múltiples obras que sirven al Cantón: Los dos túneles del Cerro San Eduardo.

A un enorme costo económico que asciende a los 73,6 millones de dólares se le debe adicionar el del imprescindible intercambiador con un valor 16,6 millones de dólares; construcciones que estuvieron a cargo de la constructoras OHL y H&H respectivamente y fueron, a propósito, acabadas juntamente para su uso cabal.

Esta fantástica obra – modelo de ingeniería – permitirá descongestión de las vías del sector sur, el norte, noreste y noroeste de la urbe que en horas pico soportan un sobresaturado tránsito de unos 5 000 vehículos. También aminorarán el tiempo y recorrido cotidiano de los habitantes y movilización logística del sector Noroeste con el Suroeste y viceversa.

En relación a los túneles, cada uno tiene una longitud de 1300 metros, están aptos para tener tres carriles de 3,25 metros de ancho cada uno y con una separación de 13,5 metros entres los conductos. Cuenta con tres galerías de escape ubicadas a unos 300 metros de distancias entre cada salida, se ha previsto zonas para parqueo de emergencia, cabinas telefónicas de emergencia, equipos contra incendio, medidores de gases, etc.

Es decir están dotados con equipos de tecnología de punta que son indispensables para garantizar la seguridad e integridad de los usuarios. Monitorean y evitan constantemente los eventuales (que ojala nunca ocurran) accidentes y novedades que ocurran dentro de estos túneles, garantizando de manera oportuna la alerta y respuesta adecuada.

Para el libre flujo, el intercambiador, ubicado en el kilómetro 4,5 de la vía a la Costa, conectará a los túneles primariamente con las avenidas Martha Bucarán, Carlos Julio Arosemena y El Bombero – vía a Puerto Azul y demás urbanizaciones en el camino a la costa – (sector Noroeste) y con la Avenida Barcelona (Suroeste).

Jaime Nebot S. alcalde del Cantón Guayaquil, mentalizador y ejecutor de esta útil obra, destacó durante la ceremonia: “Estos túneles no son importantes por ser los más largos del Ecuador, son importantes porque son el vínculo de unión entre hombres y mujeres que viven en las parroquias Letamendi y Febres-Cordero”.

Señor Alcalde, usted con esta obra que ahorra más de una hora entre los dos sentidos, le ha entregado al pueblo no solamente un servicio, les ha permitido obtener lo imposible: más tiempo libre para cumplir sus obligaciones familiares, obtener una mejor calidad de vida al tener ese tiempo adicional e irremplazable de su vida.

¡Ahí está la parte más magnifica de esta obra! Le está dando – calculando muy conservadoramente – 600 000 (¡68,5 años!) horas hombre diario a su pueblo. Además que al no tener vehículos funcionando innecesariamente ese tiempo, se baja notablemente la contaminación, los pulmones de los conductores y pasajeros al fluir más rápido la traslación, no tendrán que absorber, ruidos, gases y partículas mortales que se producen en las concentraciones de tráfico.

También debe incluirse el ahorro de combustible, valioso para el propietario del vehículo y para el Estado, menos consumo de las llantas y partes mecánicas del transporte; lo que aporta un ahorro significativo para tener un mejor Balance Comercial (puesto que tendremos menos que importar).

No deseo repetir que el tiempo que les agrega a los padres de familia igualmente influirá en una mejor supervisión de sus hijos, reduciendo así el problema social.

Conocemos que hay un par de resentidos sociales y demagogos que teniendo ojos están cegados por la envidia y la mezquindad. Siga, señor alcalde Jaime Nebot S., como lo ha venido haciendo, fortaleciendo al hombre más necesitado; siga usted con sus programas de servicio como los que listó en su discurso, que hay una población que se lo agradece porque usted sí los ayuda a prosperar y alcanzar nuevos altos niveles de beneficios.