Jaime José:
No te voy a llenar de elogios ni mimos. No soy como algunos que con su azúcar adulona te terminan cegando de diabetes política. No. No soy adepto tuyo. Soy socialcristiano de formación; así lo acepté de la enseñanza de los jesuitas, esos mismos frailes que te educaron a pensar y hablar con agilidad y lógica. Creo en ti porque obras con eficiencia y tratas -a pesar de la batahola política ecuatoriana de la que no puedes abstraerte- de no ser incoherente en tu discurso y acción. Hoy quiero hacerte llegar un plan. Un innovador plan electoral y de redención para hacer ahora sí las cosas bien. Espero puedas leerlo en tus pocos ratos de ocio.
Rafael Vicente casi te pasa por encima como tren transiberiano. Casi te arrolla. Solo porque te lanzaste a la calle, amaneciendo y durmiendo en ella, el margen de un punto porcentual en el referendo te favoreció, salvándonos de la hecatombe.
Tu candidatura a la reelección es una obligación tuya para con nosotros, tus electores. El Socialismo del s. XXI impera constitucionalmente en el Ecuador. La democracia plebiscitaria de campaña mediática constante, o convence o hastía a los electores. Tu participación en este nuevo escenario político – electoral es vital no solo para Guayaquil y Guayas, sino el Ecuador entero. Tienes que relanzarte al Sillón de Olmedo.
Como estoy seguro de tu candidatura, te pido frontal y honestamente sin interés partidista ni electoral alguno, que cambies de ediles, que los jubiles, que les agradezcas el haberte acompañado y trabajado por ocho años, pues esta vez la campaña es diferente, y la participación en ella debe serlo también. No hagas listas de miembros de la derecha reciclados y derrotados ya en urnas. Más que beneficiarte y beneficiarnos, nos perjudicarán, y si llegas a ganar la alcaldía, de seguro tendrás que compartir oficinas con concejales verdes que correa en mano te harán la gestión imposible. Ya te metieron dos concejales fuera de tu línea, y un desconocido con poco o nada te arrancó buena parte de votos en la última elección para alcalde. No hagas campaña ni escojas candidatos como se ha hecho en las últimas dos décadas y más: al dedazo. Puedes perder.
Busca candidatos a ediles en las parroquias urbanas y rurales que hacen este cantón. Invita a este nuevo modelo de hacer política inclusiva y participativa a gente completamente desconocida. En ese 47 por ciento de guayaquileños que dijimos NO a Rafael Vicente, encontrarás si buscas bien. Lo que te propongo es parecido a las elecciones por distritos que tú conoces, entienden y defiendes también. Con este modelo de representación al andar, de esas barriadas (algunas con altas votaciones a favor del SÍ) sacarás adeptos, gente que pueda hablar in situ sobre los logros y desafíos del municipalismo en Guayaquil. Tú solo no eres capaz de hacer todo. No eres el cid Campeador.
Dale voz y presencia en el Consejo Cantonal a la gente, a la misma ciudadanía guayaquileña citadina y rural. Arma un equipo de trabajo nuevo, incluye nuevos personajes que escogidos por un estudio previo de idoneidad, sean puntales políticos, autonómicos y cívicos en sus parroquias, barrios o ciudadelas, para generar la nueva política en Guayaquil. Los asuntos municipales se resuelven por y entre vecinos; entonces, escoge vecinos de barriadas y parroquias para que te acompañen en esta nueva batalla contra el autoritarismo en pro de la autonomía voluntaria y solidaria que pregonamos. Has que esos candidatos a ediles que escojas hagan campaña en sus barrios, en sus parroquias; que sean autónomos, proactivos y creativos. No les quites protagonismo en sus vecindades. Dales espacio. Has campaña con ellos, no que ellos la hagan para ti. Si el trabajo electoral es fructífero y el administrativo luego también lo es, con tu guía y experiencia política de ese grupo de desconocidos saldrá tu sucesor o sucesora.
Jaime José, haz esto que te pido. Pero pronto. Organiza tu despacho, cancela amigos por interés que los debes tener y rodéate de aquellos que contigo solo traten lo necesario. Necesitas claridad, honestidad, franqueza y humildad para enfrentar la nueva batalla del año 2009: el Sillón de Olmedo. Te recuerdo que otro guayaquileño sólo de nacimiento, pero afincado mental y emocionalmente con anacos en una hoya andina, quiere el mismo sillón. Jaime José, hazlo; organiza tu agenda y avanza pronto. No vaya a ser que sea tarde ya y esta vez el tren sí te arrolle… y contigo también a nosotros.

Como lo dijo Jose Joaquin Olmedo y Maruri, GUAYAQUIL CUNA DE OCTUBRE, AURORA DE PICHINCHA Y LIBERTAD DE AYACUCHO.
VIVA GUAYAQUIL EN EL DIA DE SU INDEPENDENCIA CARAJO!!!!!!!!!
Lo felicito y me uno a su comentario.
Todos los Guayaquileños, esperamos y deseamos que ese sillon de Olmedo siga ocupado por el mejor Alcalde, junto a Leon, que ha tenido nuestra Ciudad.
Es imperativo que Jaime escuche estos consejos y ponga en practica toda estrategia conducente a cerrarles el paso a la horda de odiadores vestidos de verde.
Estoy segura, de que la inteligencia y la sensibilidad de Jaime, haran el resto.
Pero es importante tambien, que todos los Guayaquileños prestemos nuestro concurso, en el sitio donde nos toque estar.
Viva Guayaquil! Viva la Libertad! Viva la Autodeterminacion de Los Pueblos!
Pensamos y somos diferentes de las regiones centralistas. Somos autonomistas, y siempre lo hemos sido.
A mi juicio la representatividad democrática por sectores es sana y deseable a futuro. Hoy por hoy los electores votan por figuras conocidas y no, necesariamente, de su sector. En estos momentos y frente al panorama electoral que se avecina, hay que arriesgar hasta oscilar sobre el filo de la navaja, pero no más.
Quizás, al Alcalde y sus Asesores, pudieran encontar una solución de tipo mixto. Es necesario cerrar filas que no se desarmen por el exceso de ideas. Es necesario cerrar filas pensando en Ecuador y en Guayaquil.