El domingo 28 de Septiembre del 2008, a las 17H00, el pueblo ecuatoriano mayoritariamente se pronuncio en las urnas por una Nueva Constitución, fijando de esta forma su suerte y cambiando el rumbo del país hacia un destino aun incierto.

Coincido como muchos que la Constitución que según algunos ex Asambleístas ya nos esta rigiendo en todo aquello que se considere conveniente para los intereses del Gobierno, es una de las peores Cartas Políticas que ha tenido este país a lo largo de su vida Republicana. No solo que es confusa y deja la puerta abierta a muchísimas interpretaciones, sino que esta plagada de errores y de faltas ortográficas que con seguridad dará como resultado vacíos legales que serán llenados a conveniencia del Gobierno y de aquella política que de aquí en adelante será la que riga al país.

Pese a todo lo indicado, se debe respetar la voluntad del pueblo y por lo tanto la Constitución tiene que ser cumplida y acatada por todos; dejo perfectamente aclarado, que debe ser por todos, y no solo en aquello que no moleste a quien hace de líder. Supuestamente a partir de su aprobación el Ecuador entra por una nueva senda que lo llevara al desarrollo que le había sido negado por la Partidocracia o por grupos políticos que tenían el control de la República. Los cambios ofrecidos que a su vez implican una línea ideológica diferente, se deberán reflejar en el cumplimiento de las promesas ofrecidas por Correa.

Con la aprobación de la Nueva Constitución, “se deja atrás al pasado”. Nace una nueva forma de Convivencia ciudadana en diversidad y armonía con la naturaleza, cuyo objetivo es “El buen vivir, SUMAK KAWSAY”. Quedan entonces atrás aquellos días de “dictadura”, donde se nombró a dedo al Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo Electoral, Defensor del Pueblo, Fiscal General, etc. La Función Legislativa esta ausente de este país desde hace aproximadamente un año y será reemplazada una vez mas en los próximos días por un “Congresillo” que se prolongará tanto tiempo como a los intereses del Ejecutivo le convenga.

El Régimen de Transición aprobado ilegítimamente dentro del Referéndum de la Nueva Constitución, deberá en plazos específicamente determinados poner en funcionamiento una serie de instituciones de nueva creación, siendo lo principal el restablecimiento del “Congresillo” que como ya sabemos representa en su gran mayoría al Movimiento Alianza-País. La forma de estructurarse los nuevos organismos como la Corte Nacional de Justicia, el Consejo de la Judicatura, Consejo de Participación Ciudadana y Control Socia, será sin lugar a dudas en base a afines al gobierno que le permitan mantener bajo su control total todas las funciones del Estado.

LA SUERTE ESTA ECHADA, y se debe acatar la voluntad del pueblo. Por su parte el Gobierno tiene el altísimo compromiso y obligación de cumplir todas las ofertas económicas y de obras que fueron la base de su millonaria campaña. De igual forma se tendrá que respetar los pronunciamientos en contra como el que Guayaquil expresó en las urnas el mismo histórico 28 de Septiembre del 2008.