Dolorosamente resulta comprobar el inmoral y enfermizo concepto que ciertos personas tienen sobre el irrespeto de un derecho tan sagrado como es la vida. Y digo dolorosamente, por cuanto estos conceptos se definen supra aberrantes al momento de intercalárseles y/o anteponérseles palabras a dichos criterios, como por ejemplo, “dignidad”, “moral”, “derechos de decisión en sus cuerpos”, etcétera.

Es preciso recordar que vivimos en una era totalmente convulsionada en sus principios; sean estos de índole moral o de tipo religioso, como para entender que lo que en siglos anteriores representaba una fortaleza espiritual y de reivindicación de valores, ahora precisamente se los esta convirtiendo en causales decadentes por esencia. Resulta pues muy fácil conceptuar la vida como un “derecho simple” y casi secundario, encasillándolo en un nivel de poca importancia. Así también se han endosado grotescamente aberraciones de tipo sexual, al momento de calificar por ejemplo a la Iglesia Católica como “cuna de formación de homosexuales ( maricones)”, haciendo extensivo además dichos niveles morales hacia los integrantes del ejercito ecuatoriano. Esto expresado recientemente por un ciudadano, cuyas preferencias sexuales distan abismalmente de seres humanos nacidos hombres-masculinos, mujeres-femeninas.

Por otra parte, en relación al derecho a la vida, he escuchado marcadas expresiones sobre un mismo tema a través de diferentes niveles de opinión, sean estos profesionales, o políticos, o simplemente a través de perniciosa propaganda electoral que estremecen incluso el estado de la razón y del alma. Por lo que, me voy a permitir citar nombres de algunos que públicamente han expresado sus criterios, y que guardan estrecha relación con ciertos artículos confusamente, perversamente, inmoralmente, y solapadamente establecidos en dicho proyecto de Constitución. He aquí unos cuantos y suficientes ejemplos:

Econ. Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Nacional Constituyente: “Este proyecto de constitución no es MORAL, es político”. “Proteger la vida desde la concepción, pero con DIGNIDAD (..?). No es que aquí interesa que sigan naciendo niños; tienen que nacer en buenas condiciones, cuidándoles y protegiéndoles desde la concepción”

Ex asambleísta y actual sacerdote, Fernando Vega: “Esta Constitución es un canto a la vida”

Un ex asambleísta del MPD por Esmeraldas:, medico de profesión, de quien no recuerdo su nombre: “El aborto es la interrupción del embarazo hasta las 20 semanas”

Ex asambleísta Betty Amores: “Las mujeres tenemos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”.

Otros cuantos y absurdos comentarios: “La soberanía de nuestros cuerpos”, “Las mujeres queremos vivir con dignidad”.

Marisol, un angelito excepcional, de apenas 5 añitos aproximadamente, venida al mundo como millones de niños nacidos con diferentes patologías, nació con mal formación y desarrollo de su cráneo, cuyas facultades mentales la mantienen cada vez mas cerca del mismísimo Dios y de la perfección de nuestra especie humana, alumna excepcional de una escuelita que comparte con otros compañeritos “normales”, cuyos deditos de sus manitas le han sido “formados” desde muy pequeñita a través de cirugías por etapas, sin impedirle en lo absoluto su capacidad de asir cualquier cosa, ni mucho menos de impedir la habilidad de “maquillarse” su angelical y tierno rostro, con una vocecita pegajosa al entonar ciertas canciones propias de su edad, con la inocencia propia de quienes estremecen el alma por su inmensa ternura, con unas ganas locas de vivir y hacer planes a futuro a través de sus padres.

Hija de padre y madre tremendamente orgullosos de su niña Marisol, quien de grande quiere ser “maquilladora” de muchos rostros y que, según dice su madre, si algo le llegare a suceder a ellos, sea Marisol parte importante en el sustento de su otro hijito.

Hija de un padre que agradece a Dios por haberlo bendecido y darle el privilegio de procrear una niña así, hija de una madre que se ha atrevido a escribir un libro sobre las experiencias de su niña, con la sublime intencionalidad de recolectar fondos, para con la venta de esos libros, poder llevarla a España a continuar con tantas y cuantas operaciones sean necesarias para solucionarles esas patologías.

Padres ejemplares que marcan abismal diferencia con los conceptos absurdos que ahora precisamente se han venido esgrimiendo sobre el derecho a la “vida digna”, que otros insensiblemente proclaman y practican. Padres ejemplares que jamás pensaron siquiera traspasar los limites de Dios y la moral, padres ejemplares que nunca han puesto en practica el criterio de “sus derechos” a decidir sobre sus propios cuerpos, padres que sin ser médicos saben que un feto de 20 semanas es un ser con facultades verdaderamente impresionantes (morfológicamente y científicamente hablando). Padres que simplemente decidieron permitirle a Marisol la mas bella oportunidad de conectarse con el mundo exterior, respetando su derecho a nacer y su derecho por la vida.

Mientras tanto, esta bella niña llamada Marisol, como legitimo referente de muchos niños mas, relacionado con el verdadero e invulnerable derecho a la vida, cuyo testimonio ha superado ampliamente todo contenido escrito e interpretado perversamente e inmoralmente por quienes, de manera indolente se convirtieron en protagonistas de la antitesis de estos principios, “supuestamente han redactado” tan confuso y feo libraco, y lo único que han logrado ante el mundo sensible y moralmente civilizado, es convertir a este angelito casi bajado del mismo cielo, como la mas autentica exponente de la mas hermosa melodía, inspirada en el mas bello y verdadero, eso si, canto a la vida.

En la segunda parte de este articulo, dedicado a tan hermosa niña, expresare todos los contenidos legales y constitucionales que confirman, de manera clara y rotunda, todos y cada uno de mis argumentos.