A diferencia de muy respetables opiniones sobre la instauración inminente de una Asamblea Nacional Constituyente en meses anteriores, a fin de poder “resolver” los problemas sociales económicos y políticos del país, siempre mantuve y mantengo el criterio de que ese proceso constituyente empezó viciado de inconstitucionales errores de fondo y forma.

Es así como lo he manifestado anteriormente, pues a pesar de que desde el momento mismo de su posesión, el presidente Correa marcó el inicio de un gobierno prácticamente dictatorial, y no debió haber sido esa la salida constitucional, repito, a la cual el país se vio abocado a votar ante la famosa consulta popular.

Sin duda alguna que esa fue la oportunidad de oro que tuvo Correa, y que el país se la hizo realidad, aprobando con sus votos dicho propuesta. Habrá que ver entonces si toda esta vorágine de eventos que han dado como resultante el aborto de un proyecto con diferentes redacciones, no degenerarían después en graves consecuencias.

Es tremendamente inmoral que a través de denuncias de ex asambleístas, incluso inicialmente afines al gobierno, como es el caso del Ab. León Roldós; y, sea por los motivos que fueren, se nos esté demostrando con documentos, grabaciones y videos en mano, que todo lo que manifiesta el famoso “Corcho” Cordero, ex presidente de esa asamblea, sea pues la mas grande e ignominiosa falta de respeto a los ecuatorianos, al pedirnos nuestra aprobación a un supuesto proyecto, cuyo perverso e infamante contenido ha sido nuevamente alterado para favorecerse con el SI, y que sus contenidos se están demostrando A TRAVES DE PRUEBAS FEHACIENTES , en tres o mas diferentes versiones editadas.

Por otra parte, el gran arquitecto de esta “majestuosa obra”, única en la historia republicana del ecuador, el Economista Rafael Correa, se permite diariamente motivar a sus conciudadanos a que lo respalden con el SI. Esto por cuanto, según versión propia, le asiste el derecho a pedir el voto favorable a tan brumoso libraco.

La Fiscalia General del Estado, ante tan graves denuncias presentadas, debería privilegiar la verdadera justicia en el país, esa justicia a la que los ciudadanos de bien siempre hemos demandado se priorice a través de criterios exclusivamente legales, y que jamás respondan a intereses ni personales ni políticos, ni consignas de nadie, que es lo que en definitiva tanto daño le ha estado haciendo al país, y que sin haber participado jamás de los criterios del actual gobierno de turno, y de su forma tan “criollamente personal” como se están manejando las cosas, yo también he venido ambicionando se de el verdadero cambio que tanto necesita nuestra escuálida republica. Además, el contenido de este escandaloso caso no se esta refiriendo simplemente al fraude que le hace un compadre a otro cuando se ha apoderado de una de sus gallinas. Este es, ni mas ni menos, un grave problema de vital importancia para los ecuatorianos.

Por otro lado, esos cambios, como proceso puro de cada país, sin necesidad de membretarlos con nombres rimbombantes, ni con tendencias rabiosamente alineadas con la extrema izquierda, ni mucho menos con tendencias ya fracasadas per se (como el comunismo), sin el odio, sin la venganza y el revanchismo, como armas de represión a ideas contrarias, sin dividir a los ecuatorianos y/o encasillarlos en espacios sociales, resaltando la diferencia de clases y sus posiciones económicas, sin mentir y engañar a la gente so pretexto de ser mayoría constituyente, aunque se esté investido de plenos poderes; y, peor aun, sin necesidad de ofender a Dios, y si por el contrario, todos estos cambios fuesen argumentados por la buena fe y se los empieza a construir con buenas intenciones, entonces si creo que ese voto favorable fuera tremendamente arrollador. Por una simple y lógica razón: Nuestro país esta repleto de gente buena y ávida de justicia verdadera.

Personalmente debo confesar que considero esa espuria redacción del tantas veces alterado y discutido proyecto de constitución como la mas perversa elocuencia de los mas aberrantes sucesos políticos en los últimos tiempos políticos de nuestra patria, por muchas y simples razones de fondo:

Por ser irreverente con Dios y con el derecho a la vida de seres indefensos, por ser inmoralmente engañosa respecto de los derechos a tendencias sexuales diferentes a las inculcadas, como principios, en cada uno de nuestros hogares, por ser concentradora de poder en una sola persona, por ser totalmente centralista y vergonzosamente demagógica en sus conceptos, por ser maquiavélicamente absurda en sus contenidos respecto del régimen de transición; y, por ser entre muchas mas, irrespetuosamente mentirosa respecto de las leyes autonómicas que han hecho de guayaquil una ciudad prospera y digna.

Por el contrario, si existe alguien que constitucionalmente, jurídicamente, y moralmente me pueda demostrar lo contrario, me veré obligado entonces a apoyar con mi voto a tan “sublime canto a la vida”. Caso contrario, seguiré a la expectativa de ver como actúa el actual régimen de justicia en el país por tan graves denuncias presentadas.. Siendo esta además, una corresponsabilidad perseverante en cada uno de los ecuatorianos que en verdad amamos a nuestros hijos y nuestros nietos, y que en verdad queremos una patria mejor para todos..