No quiero dar la impresión de ser trágico en mis relatos, ni mucho menos pecar de pesimista, como para comentarles que cierta vez mientras conversábamos de política con un buen amigo Israelita, y analizábamos la situación por la que se estaba desarrollando el país en aquellos días.

Y, como frecuentemente yo mantengo el optimismo por situaciones de esta naturaleza, y además creo fervientemente en la esencia pura de la gente buena de nuestra patria, le comenté: “Oye Michael, me da la impresión de que el país esta empezando a avanzar por buenos rumbos” (No me estaba refiriendo al actual gobierno, por si acaso). Entonces mi buen amigo, con cierta sonrisa que denotaba algo de pena, quizá por la inocencia de mis expresiones o que se yo, casi tajantemente me respondió: “Mira hermano, la única forma posible para que el ecuador cambie, es que salgan del país todos los ecuatorianos, que no quede uno solo, y que vengan otras personas a cambiar de raíz todas las cosas” (…!!!).

Sus lapidarias expresiones me llegaron muy hondo aquellos momentos. Por lo que, analizando en mi mente una veloz respuesta, le respondí: “No lo creo, hermano, aquí en mi país lo que mas existe es gente buena”. Pero mi “caro” amigo, haciendo referencia del sistema que por décadas y por generaciones vienen instaurando con mucho éxito los israelitas en su país, a pesar de tener historias y geografías distintas al nuestro, me balbuceó por allí unas cuantas cosas mas, y concluyó replicando: “No te sientas mal hermano, pero siendo Israelita de nacimiento, ex combatiente de guerra, casado con una ecuatoriana, procreando a hijos ecuatorianos, viviendo en este país, abusado y jodido desde hace muchos años por gente inescrupulosa, me da mucha rabia de que ustedes vivan constantemente dentro de un circulo vicioso, y no se quieren dar cuenta de lo maravilloso que es el ecuador. Y para colmo, poco o nada hacen por salir adelante”.

En ese momento, en que sus argumentos finales me hicieron sentir la impotencia de un ciudadano que ha vivido y se ha desarrollado en un país bendecido por Dios, con riquezas y recursos naturales que ningún otro país los tiene, escúcheseme bien: ¡QUE NINGUN OTRO PAIS LOS TIENE!, y por haber sido parte incluyente de la política franca, sensible, honesta, responsable, decente, etcétera, en verdad créanme que en ese momento tuve que darle la razón a mi amigo, y no creí equivocarme.

Para citar tan solo 2 ejemplos de mi reflexión arriba mencionada, y así como en un par de anteriores artículos ya lo he analizado y puntualizado (Y DECIAN QUE NADA PASABA!!!, Y ¡ENTONCES PELEARE BAJO LAS SOMBRAS!), quiero por tanto resaltar lo descrito por la prensa el día de hoy, domingo 31 de agosto (Diario El Universo, paginas 2 y 4), en donde se describe casi en detalles lo siguiente:

1.- Resultados de exámenes hechos por la Contraloría General del Estado, en donde se señalan posibles malos usos de los fondos públicos (peculado) de la “dichosa” Asamblea Nacional Constituyente, por parte de asesores de quienes han tenido y aun tienen el “sacrosanto” derecho, a través de supuestos “Nuevo País y Ruptura de los 25” , a criticar y acusar a la vieja partidocracia por sus mafiosas y congresiles practicas de siempre, como abominablemente corruptas.

A pesar de ese cambio necesario, sensible, lógico, verdaderamente democrático y participativo que necesita dar nuestro país, parece sin embargo que la continuidad y recurrencia de dichos actos dolosos, podrían ser también costumbre de ex asambleístas, “ahora abanderados e impolutos luchadores del cambio a través de la revolución ciudadana” , y entre otros, tales como los emblemáticos: Maria Paula Romo, Norman Wray, Fernando Cordero (ex presidente de dicha institución), y según se desprende de tan importante periódico, no serían pues lo que aparentan ser.

Además, aunque según versión periodística se trate de informes de sus asesores sin firma de responsabilidad, sobre ellos tres creo que huelgan mas comentarios, ya que la radical posición de Cordero por sus declaraciones sobre el tema, rayan en la audacia y la prepotencia. De Maria Paula Romo, ya los Pro Vida sabemos muy bien cuales han sido y serán sus “teorías”; y, recordando casi de memoria el “fogoso” discurso final de Norman Wray (A través del cual el mismo se calificó como infiltrado de mierda), que creo además muchos lo vimos y escuchamos en su momento, espero mas bien dejar a su personal interpretación las conclusiones de estos hechos.

Sobre la denuncia de Roldós respecto de los famosos 7 cambios en textos de tan cuestionado proceso constituyente, y si no prosperan los argumentos jurídicos en función de las denuncias a tan constantes y dolosas practicas al interior de la asamblea ante la mismísima función judicial pertinente, lo único que nos queda es demostrar nuestro rechazo el 28 de septiembre en las urnas.

2.- De ese mismo informativo (Diario El Universo, pag 4) se destaca la siguiente noticia: “Nueve días de sanción a dos policías por caso U. Católica”, y mas adelante se dice que se les imputa la sanción por “sus actuaciones inadecuadas”, sin especificar de que tipo de sanción se trata, la misma que además se encuadra en el articulado del reglamento de disciplina de la policía nacional, en donde uno de sus artículos establece en su parte final la causal de “daños a civiles, siempre que no constituya delito”. En esta parte solo haré unas pocas reflexiones mas: 2a) Debemos creer que solo fueron 2 los policías que agredieron salvajemente a esos indefensos y valerosos chicos..? 2b) La policía nacional se esta verdaderamente sincerando con los Guayaquileños, con el país, y con los estudiantes de la católica..? 2c) El ministerio publico será lo suficientemente radical, jurídicamente hablando, a fin de dictaminar responsabilidades penales a quien en verdad planificó y ejecutó dichas agresiones..?

Veremos pues que sucede a futuro, pero ojala no hagamos prosperar en mas desgracias este estado de cosas, así como tampoco nos obliguemos algún día a creer que para terminar con nuestros gravísimos problemas, y tal como lo interpretó mi amigo Michael, la solución radica en que debemos recurrir al éxodo total de ecuatorianos para que nuestro país cambie. Aceptarlo seria desastroso, permitir que sigan sucediendo así las cosas, seria lo peor. Creo entonces que no deberíamos convertirnos en cómplices ni, peor aun, en protagonistas de una inminente tragedia.