El Sábado 16 de Agosto el Presidente de la República decidió hacer una visita no oficial a los Predios de la Universidad Católica de Guayaquil, supuestamente acogiendo la invitación de un grupo de estudiantes afines a la ideología socialista y centralista; el propósito, que desde la misma Aula Magna realice la campaña por el SI tal como lo viene haciendo desde hace algunas semanas en diferentes lugares del país.

La intromisión de Correa en los predios universitarios sin invitación, provocó la reacción de un grupo de estudiantes que se apostaron en áreas aledañas al edificio del aula que se le había preparado para la propagación, y con gritos expresaron su protesta acompañada de letreros propiciando el NO y reclamando el uso del recinto como tarima de difusión política de Alianza-País. La represión como arma usual de este Gobierno no se hizo esperar, la policía arremetió con todo lo que tenia apoyada por quienes hacen la seguridad personal del Primer Mandatario; el resultante como no podía ser de otra forma fueron las escenas de violencia y ultraje observadas por todos los ecuatorianos a través de los diferentes medios de comunicación.

En varias de sus cansinas cadenas de los días sábados, el Presidente Correa viene haciendo alarde de que su gobierno esta integrado en su mayor parte por gente joven, mucho de ellos menores que él, los cuales desde Ministerios, Subsecretarias y Dirección de Instituciones, están dando un vuelco al país y una demostración de manos limpias, mentes lucidas y corazones ardientes, cualidades necesarias para realizar el gran cambio que los ecuatorianos anhelan. Con seguridad el ímpetu de la juventud tiene sus ventajas, pero así mismo esa adolescencia acompañada de la energía propia de los años mozos, si no está bien canalizada puede resultar un verdadero detonante de muchísimo peligro.

En las universidades hay estudiantes de diferentes tendencias, las mismas que se reflejan en las elecciones internas cuando eligen sus representantes ante los diferentes Consejos Estudiantiles y se pronuncian a favor o en contra de las máximas dignidades que las dirigen. El hacer campaña política en este caso por el SI por el propio Presidente, fue un terrible error de cálculo. Pero lo más grave aún fue el azuzar a un grupo contra el otro. El Presidente de la República llamado hacer el conciliador numero uno y quien promueva la unión y no la segmentación, fue el gestor de arrojar a los propios estudiantes y policías contra los otros grupos que manifestaban democráticamente sus ideas contrarias; pueblo contra pueblo; policía contra pueblo.

Una vez más Correa se equivoca. La violencia verbal y últimamente la física contra quienes no toleran sus ideas se esta convirtiendo en su principal arma. Las Universidades han sido factores muy importantes en la vida política de este país; el descontento y el rechazo a los gobiernos en muchos países nació precisamente en los Centros de Educación Superior y desde ahí se gestaron cambios en las sociedades en su mayoría violentos. Lo sucedido en la Universidad Católica de Guayaquil tendrá un efecto multiplicador en el resto del país. A Correa le puede resultar fatal la ASTILLA DEL MISMO PALO.