Me preocupa la irreflexiva, irresponsable y fanática perorata de nuestro Presidente en contra de las autoridades de la Iglesia Católica por tratar (la iglesia) de defender la moral del país en temas tan tristes para la Patria como los derechos de las minorías sexuales al escándalo (ya que la libertad de llevar su vida PRIVADA como quieran, la han tenido toda la vida) o la prevalencia del derecho de la mujer sobre su cuerpo, sobre el derecho de los más débiles, los no nacidos, a vivir.

La propaganda insistente del gobierno, cuestionando la palabra de la Iglesia, incita el odio hacia la misma y los actos sacrílegos que han ocurrido.

Creo en la libertad, pero la palabra básica para describir la forma civilizada de ser libre, es RESPETO y mi derecho de libertad, termina donde comienza el de los demás. El abuso no debe ser permitido, es inmoral y lleva a otros problemas aún más graves.

Hay dos reflexiones que quiero hacer en relación con el tema: La primera tiene que ver con la Constitución, la Asamblea y la propaganda para el referéndum. Este panfleto presenta tantos vicios de lenguaje que la persona culta que lo lea, tendrá vergüenza ajena. Nosotros y nosotras, los hombres y las mujeres, son pleonasmos vergonzosos, así como es un extranjerismo la presencia de palabras en “kichwa” con o sin su traducción correspondiente.

La otra tiene que ver con lo ocurrido en las Iglesias en las que, gracias a ese discurso irreflexivo e irresponsable de Rafael Correa, un grupo de desadaptados ha irrespetado las formas sagradas cometiendo un acto sacrílego y vergonzoso. Fomentar el odio es buscar la destrucción del país y ninguna Constitución vale eso.

Si es decisión de la mayoría de los ecuatorianos que el país sea gobernado como lo fueron los indios durante cientos de años, debiendo todo al “amitu patrón”, al darle al Presidente la facultad de gobernar sin que nadie pueda reclamarle por ninguna causa, ¡vale! ¡Qué le vamos a hacer! Tendremos que vivir ese Gobierno. Si se considera que los homosexuales tienen más derecho que las personas normales, ¿Qué puedo decir? No he sabido de ningún caso en el que los homosexuales hayan sido reprimidos o discriminados como para que deban reclamar sus derechos. Si deseamos que nuestra Religión sea pisoteada (y no me refiero a la católica, sino a la que ejerce cada uno de los ecuatorianos que creen en Dios), creo sabio aceptar lo que se nos quiere entregar como carta magna.

Me preocupa que en el panfleto se hable de dos justicias. Viendo la forma criminal como se trata a los delincuentes encerrados en esa escuela del crimen, considero preferible la justicia indígena. Mantener a alguien en la cárcel, SIN REHABILITACIÓN, es un acto que lo único que hace es aumentar la delincuencia y el crimen.

Este viernes y todos los viernes hasta el referéndum, tendremos el rezo del Rosario a las 5 p.m. en Guayaquil en la Plaza de San Francisco y esperamos que se realice también en otras ciudades. Rezaremos en desagravio a Dios por el desatino que llevó a la profanación de las formas sagradas, rezaremos por nuestra Patria, por la reflexión de nuestros gobernantes y por la paz y la armonía entre todos los ecuatorianos.